SINDROME DE LA IMPOSTORA


El síndrome de la impostora es una realidad que muchas mujeres enfrentan. Se manifiesta como la sensación de no ser suficientes, incluso cuando sus proyectos, su trabajo y sus logros son visiblemente más contundentes, más sólidos y más exitosos que los de sus pares varones —incluidos muchas veces su pareja o familiares cercanos.



Este síndrome no surge de la nada. Es el resultado de una educación patriarcal sostenida durante generaciones: una estructura que minimiza sistemáticamente lo que hacemos, lo que pensamos y lo que construimos, mientras exagera los logros masculinos. Es tan profundo, que basta que un hombre diga algo básico para que se le atribuya genio; mientras una mujer, para obtener el mismo respeto, necesita demostrar excelencia una y otra vez.


Según la psicóloga García Toyos, este fenómeno se gesta desde la infancia. A los seis años, una niña ya ha recibido señales de minusvaloración: lo que hace se aprecia menos, se ignora o se da por sentado. A los quince, esa violencia simbólica se refuerza desde el deseo de encajar, de ser aceptada a través del físico y la adecuación a estándares estéticos. La inteligencia, en ese contexto, no solo carece de valor: incluso puede volverse una amenaza.


Y cuando esa niña llega a la vida profesional, muchas veces lo hace sin referentes femeninos fuertes a la vista. Entonces, para avanzar, opta por tener referentes masculinos… pero ahí el juego ya está perdido, porque la vara que se impone es inalcanzable. No por falta de capacidad, sino porque no está diseñada para nosotras.


Un ejemplo brutal: en una encuesta realizada en 2018, seis de cada diez estadounidenses varones que practicaban tenis como entretenimiento aseguraron que podrían ganarle a Serena Williams en un partido de tenis ¡a Serena Williams!


Otro ejemplo claro es el de la imagen de abajo : dos cantantes famosos, a el le basta una nominación para sentirse merecedor de todo reconocimiento y a ella ni trece la hicieron sentir segura, según sus propias entrevistas. 





NUNCA OLVIDES :

Tus logros no son suerte. Son fruto de tu inteligencia, de tu estrategia, de tu disciplina, de tu capacidad de observación. Son tuyos, y valen y tienes derecho a reconocerlos y nombrarlos.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Seguidores

PAGINAS AMIGAS

http://www.madamealbert.com.mx/woman-c2lh http://elespaciodemartha.blogspot.mx/ http://xochitlndc.blogspot.mx/ http://cronicadeunaamantedeloslibros.blogspot.mx/ http://creadasaimagendedios.blogspot.mx/