HILDE BACK
A comienzos de los años ochenta, un niño keniano llamado Chris Mburu estaba al borde de perderlo todo. Era el estudiante más brillante de su zona rural, estudiaba a la luz de una lámpara en una casa de barro sin electricidad. Pero su familia no podía pagar las cuotas escolares. Sin ayuda, su educación terminaría allí, y con ella, cualquier posibilidad de escapar de una vida recogiendo café en los campos.
Al otro lado del mundo, en Suecia, una maestra de preescolar de 80 años llamada Hilde Back vio un aviso de un programa de patrocinio escolar. Eligió un nombre de una lista: Chris Mburu, Kenia. Empezó a enviar 15 dólares para ayudar con sus estudios. Sin fanfarrias. Sin reconocimiento. Solo una decisión silenciosa de ayudar a un niño al que nunca había visto.
Ese pequeño aporte lo cambió todo.
Chris siguió en la escuela. Él y Hilde intercambiaron cartas: ella le preguntaba por sus maestros, por sus sueños. A través de sus palabras, él comprendió que no era solo una institución. Era una persona real que creía en él. Y nunca lo olvidó.
Se graduó con honores en Derecho en la Universidad de Nairobi. Obtuvo una beca Fulbright para estudiar en Harvard. Llegó a convertirse en abogado de derechos humanos de las Naciones Unidas, trabajando en casos relacionados con genocidio y crímenes contra la humanidad en distintas partes del mundo.
Pero había algo que lo perseguía. Nunca había agradecido de verdad a la mujer que hizo todo aquello posible. Ni siquiera sabía quién era realmente.
En 2001, Chris fundó un programa de becas para niños como él: estudiantes brillantes de familias pobres cuyo potencial podía perderse sin ayuda. Le pidió al embajador de Suecia en Kenia que encontrara a su misteriosa benefactora para poder ponerle su nombre a la fundación.
La encontraron. Hilde Back. Seguía viva. Seguía en Suecia.
Chris viajó para conocerla por primera vez. Esperaba encontrarse con una gran filántropa. En cambio, encontró a una mujer cálida y humilde, que vivía de manera sencilla y que estaba genuinamente sorprendida de que alguien pensara que había hecho algo extraordinario.
Entonces, una cineasta llamada Jennifer Arnold empezó a documentar su reencuentro. Y descubrió algo que Hilde nunca le había contado a Chris.
Hilde Back no había nacido en Suecia. Había nacido en Alemania en 1922, en una familia judía. A los dieciséis años, cuando la persecución nazi ya le había arrebatado el acceso normal a la educación, personas desconocidas la ayudaron a llegar a Suecia. Sus padres se quedaron atrás. Ambos fueron enviados a campos de concentración. Su padre murió allí. Su madre desapareció y nunca más se supo de ella.
Hilde sobrevivió al Holocausto porque extraños la salvaron. A ella le negaron la educación por ser quien era.
Y, cincuenta años después, pagó en silencio la educación de un niño al otro lado del mundo, un niño que creció para combatir precisamente el odio que había destruido a su familia.
Cuando Chris supo la verdad, lloró. Hilde, mientras tanto, no tenía idea de que el niño al que había ayudado había dedicado su vida a luchar contra el genocidio y la discriminación.
En 2003, Hilde viajó a Kenia para la inauguración del Hilde Back Education Fund. Todo el pueblo la recibió como una anciana de honor. En 2012, regresó para celebrar su cumpleaños número 90, rodeada de cientos de niños cuyas vidas habían cambiado gracias a la fundación que llevaba su nombre.
Hilde Back falleció el 13 de enero de 2021, a los 98 años.
Hoy, el Hilde Back Education Fund ha ayudado a cerca de mil niños kenianos a continuar sus estudios. Muchos ya se han graduado en universidades de distintos lugares del mundo. Y ya están devolviendo lo recibido: acompañan a nuevos estudiantes y reúnen aportes mensuales para apoyar a la siguiente generación.
Una mujer. 15 dólares. Un niño.
Ese niño creó una fundación. Esa fundación ayudó a muchos más. Y esos niños ahora están ayudando a otros.
Chris dijo una vez: “No puedes cambiar el mundo entero. A veces basta con ayudar a un solo niño”.
Hilde ayudó a un solo niño. Y ese gesto de bondad sigue expandiéndose hasta hoy.
Fuente: Harvard Law School ("A small act, multiplied (video)", 16 de marzo de 2010)
Nuestras vivencias nos transforman, nosotros elegimos el enfoque de esa transformación...
8:30
|
Etiquetas:
BIOGRAFIA,
HISTORIA DE VIDA,
SOCIEDAD
|
- ABUSO SEXUAL
- ACOSO
- AFICIONES
- ALIMENTACION SALUDABLE
- AMISTAD
- AMOR
- ANUNCIOS
- ARTE
- AUTOAYUDA
- AUTOESTIMA
- BELLEZA
- BIOGRAFIA
- BULLYNG
- CALIDAD DE VIDA
- CAPACITACION
- CLIMATERIO
- COCINA
- CODEPENDENCIA
- CONFERENCIAS
- CONSEJOS
- CULTURA GENERAL
- CURSO
- DECORACION
- DENUNCIA SOCIAL
- DEPRESION POST PARTO
- DERECHOS HUMANOS
- DIA DE LA MADRE
- DIA DE LA MUJER
- DIA DEL PADRE
- DIABETES
- DIVERSION
- DROGAS
- ECOLOGIA
- ECONOMIA
- EDUCACION
- EMBARAZO
- ENSAYO
- EQUIDAD
- ESPIRITUALIDAD
- ESTRES
- FAMILIA
- FEMINISMO
- FINANZAS
- HISTORIA DE VIDA
- HOGAR
- HOMBRES
- HUMOR
- LIBRO
- LIBROS
- LYDIA CACHO
- MATERNIDAD
- MENOPAUSIA
- MODA
- MUJER
- MUJERES
- MÚSICA
- NEGOCIOS
- NIÑOS
- NUTRICION
- OCIO
- OPCIONES DE PRODUCTOS
- PAREJA
- PELICULA
- POEMAS
- POLITICA
- PREVENCION
- PSICOLOGIA
- RECETAS
- RECICLAJE
- REFLEXIONES
- RELACIONES HUMANAS
- RELATOS
- RELIGION
- RESEÑA
- SALUD EMOCIONAL
- SALUD FEMENINA
- SALUD PREVENTIVA
- SANIDAD EMOCIONAL
- SECTAS
- SEGURIDAD INTERNET
- SEXUALIDAD
- SÍNDROME DE ALIENACIÓN PARENTAL
- SOCIEDAD
- SUPERACION PERSONAL
- TECNOLOGIA
- TERCERA EDAD
- TESTIMONIO
- TIPS
- TRABAJO
- TRAMITES
- TRASTORNOS ALIMENTICIOS
- TRIBUTO
- VIDEO
- VIDEOS
- VIOLENCIA DE GENERO

0 comentarios:
Publicar un comentario