LA MAGIA DE SER MUJER DESPUÉS DE LOS 40

Mujer con mariposas en el peloEl cerebro de una mujer después de los 40 es fabuloso. Cada año de la vida de la mujer actúa como un fertilizante de las conexiones neuronales, lo que a su vez supone nuevos pensamientos, emociones e intereses.

Como ya sabemos, dado que sobre su cerebro se suceden constantes cambios durante toda su vida, la realidad de una mujer no es tan estable como la de un hombre.

En este sentido se dice que la realidad neurológica de un hombre es como una montaña que va gastando de manera imperceptible los glaciares, el tiempo y los profundos movimientos tectónicos de la tierra. Sin embargo, la realidad de una mujer es más bien como el clima, constantemente cambiante y difícil de predecir.

Por lo tanto, si el cerebro de la mujer es capaz de cambiar semana a semana, imaginemos qué supone toda una vida de cambios hormonales masivos.

La magia de ser mujer después de los 40

Normalmente la década de los 40 comienza a ser una etapa en la que te encuentras entre dos generaciones que ponen en evidencia lo efímero de la vida. Así, como es de esperar, comienzas a cuestionarte los imperativos que te han llevado hasta el lugar en el que te encuentras.

De este modo, intentas conciliar las responsabilidades asumiendo ciertos riesgos que te permitan descubrir el camino a todos esos sueños de los que un día te apartaron las exigencias y las situaciones opresivas que te agotaron emocionalmente.

Asimismo, de repente, cuando vas cumpliendo años parece que la niebla se disipa y comienzas a ver aquello que antes no podías. O sea, se pulsan las cuerdas de tu corazón al ritmo de una percusión que se aproxima lejana.

El pulso del cerebro femenino

Podría decirse que las hormonas crean gran parte de la realidad femenina, ayudando a conformar junto a las experiencias los valores y deseos de una mujer. Así, el cerebro de la mujer después de los 40 es un reflejo claro de lo que es importante día a día para ella.

De todas maneras, el cerebro solo es una máquina de aprender que está dotada de talento; o sea que a pesar de que la biología es poderosa, nuestro carácter y nuestro comportamiento se conforman en su confluencia con el mundo.

Así, durante toda nuestra vida, cuando el cerebro se nos inunda de estrógenos comenzamos a concentrarnos de manera intensa en nuestras emociones, así como en comunicar y comprender.

Generalmente el cerebro femenino toma decisiones sobre valores que empujan a la conexión y a la comunicación. Así, la estructura, la función y la química de una mujer afectan a su humor, a sus procesos de pensamiento, de energía, impulsos sexuales, comportamiento y bienestar.

En palabras de la neuropsiquiatra Louann Brizendine, “el cerebro femenino tiene muchas aptitudes únicas: sobresaliente agilidad mental, habilidad para involucrarse profundamente en la amistad, capacidad casi mágica para leer las caras y el tono de voz en cuanto a emociones y estados de ánimo y una gran destreza para desactivar conflictos”.

El poder de las hormonas femeninas para cambiar el mundo

Ciertos cambios ocurren de manera frecuente tras años de seguir los ritos de las mujeres sacrificadas que se desviven por todo y para todo y se olvidan de sí mismas. Es decir, que suceden en busca de una libertad que va más allá de lo físico y se traslada a lo emocional.

Aunque parezca desconcertante, el reloj biológico también toca su campana para que una mujer cuide de sí misma y se autocomplazca. Esta etapa en el desarrollo psicológico también está impulsada por una realidad biológica: la del cerebro que emprende su último viaje o cambio hormonal. Hablemos sobre esto…

Si pudiéramos ver el cerebro de una mujer tras los 45 años, veríamos un paisaje totalmente diferente al de unos años atrás. A partir de los 45, la constancia en el flujo de impulsos sustituye a la montaña rusa hormonal (de estrógenos y de progesterona) del ciclo menstrual.

A partir de esa edad, el cerebro se va transformando en una máquina precisa y estable. Asimismo, ya no veríamos cómo los circuitos más fugaces de la amígdala se alteran por efecto de las hormonas haciendo ver tinieblas que no existen o interpretando como insultante algo que no lo era.

Por el contrario, veríamos cómo los circuitos que unen a nuestra procesador emocional (la amígdala) y al área de análisis y juicio de las emociones (el córtex prefrontal), actúan de manera coordinada y coherente.

O sea, que dado que ya no se sobreexcitan estas zonas por la acción desproporcionada de las hormonas, la mujer está mucho más equilibrada, puede pensar con mayor claridad y no se ve tan desbordada por sus emociones como antes.

Así, especialmente al final de la cuarta década de la vida suele comenzar este viraje emocional que impulsa a la mujer a observar la realidad que le rodea de otra manera.

Gracias a la reducción del flujo de dopamina y de oxitocina, la mujer comienza a dejar de sentirse tan recompensada a través del cuidado de los demás y busca el contacto consigo misma.

En esta búsqueda la mujer se maravilla de su propia energía y comienza a rumiar una nueva visión del mundo que va más allá de la necesidad de conectar y de cuidar a los demás. Ahora, la mujer contempla la vida con la premisa de no hacerse prisionera y de estrenar un nuevo equilibrio.

El poder que una mujer se da a sí misma con los años

Así, esta verdad biológica representa un nuevo camino a seguir, un misterio que cambia los pensamientos y emociones de la mujer, a la vez que le anima a conducirse hacia la redefinición de sus relaciones y cometidos, así como a la asunción de nuevos retos y aventuras.

Para finalizar, queremos dejar una cita de Oprah Winfrey que define a la perfección el poder que una mujer se otorga a sí misma con el paso de los años. Esperamos que os guste:

manos-bonitas“Me maravillo de que a esta edad esté todavía desarrollándome, buscando  y saliendo de las fronteras personales para adquirir más ilustración. Cuando tenía veinte años pensaba que habría alguna edad adulta mágica a la que llegaría, acaso los treinta y cinco, y mi “situación de adulta” sería completa.

Es gracioso cómo esta cifra fue cambiando en el curso de los años y cómo incluso a los cuarenta, calificados por la sociedad como edad mediana, sigo sintiendo que no era la adulta que tenía la certeza de llegar a ser.

Ahora mis expectativas vitales han sobrepasado cualquier ensueño o esperanza que imaginara nunca, tenga la seguridad de que hemos de continuar transformándonos para convertirnos en lo que tenemos que ser.”

CÓMO SALIR DE UNA JAULA CONSTRUÍDA POOR UN DEPREDADOR EMOCIONAL

Tigre rojo con personaA lo largo de nuestra vida construimos relaciones que nos invitan a dar lo mejor de nosotros mismos, pero también podemos vernos inmersos en relaciones devastadoras que nos consumen y desgastan, pudiendo llegar a destrozarnos encerrados en jaulas construidas por un depredador emocional.

Así como en la naturaleza existen depredadores animales que aniquilan a otros más débiles para alimentarse, en el ser humano podemos encontrarnos con un fenómeno similar protagonizado por depredadores emocionales que se no se alimentan de las personas más débiles sino que lo hacen de las más aptas y fuertes, poseedoras de un don que éstos envidian.

Perfil de un depredador emocional

La vida de un depredador emocional es un juego de estrategias con objetivos egoístas. Aunque cada depredador emocional tiene sus peculiaridades, todos parecen compartir una serie de características:

Son artistas del camuflaje

Un depredador emocional es un maestro del camuflaje que se distribuye entre todas las edades, géneros y clases sociales, siendo más efectivas sus estrategias en las relaciones personales más próximas, como la pareja. Al igual que un camaleón trasforma su apariencia en función de los colores del entorno, un depredador también tiene esta propiedad de adaptación, de forma que causa daños profundos a la víctima sin que las personas que lo rodean lo aprecien.

Absorben la energía de los demás

Son personas sedientas de la energía que otros poseen. Inmersos en universos de rabia y resentimiento hacia aquellos que son capaces de sentir y vibrar.

Sus víctimas son personas bondadosas, alegres, honestas, con gran vitalidad y entusiasmo, portadoras de características de las que el depredador emocional carece y que envidia porque representan todo aquello que él es incapaz de ser. Por ello, sienten la necesidad de destrozar, ningunear, humillar y destruir a todo aquel que se lo recuerda.

Los depredadores emocionales se encuentras inmersos en universos de rabia y resentimiento hacia las personas capaces de sentir y llenas de vitalidad.

Son incapaces de sentir

La característica principal de un depredador emocional es su incapacidad para estar en contacto con sus sentimientos, producida por una  falta de conexión emocional entre su mente y sus emociones. Esta falta de sintonía habitualmente tiene un largo recorrido en el tiempo, por lo que depredador se ha adaptado a ella y no la ve como una disfunción.

Muchas de estas desconexiones tienen su origen en la infancia, cuando de alguna manera los propios sentimientos cortacircuitaron el sistema con una descarga tan intensa que el propio sistema para defenderse se desconecto. Así, del mundo desaparecieron las emociones y quedó la intelectualización de las mismas, la misma lógica bajo la que se admite que a las personas se les puede tratar como objetos para conseguir fines.

Se rechazan a sí mismos

Los depredadores emocionales sienten un gran autorrechazo y aversión por si mismos por su incapacidad de sentir, escondiéndose tras una máscara para no ser delatados.

Se sienten desorientados, diferentes y en muchos casos víctimas de su destino. Entienden, de a alguna manera, que la forma en la que tratan a los demás simplemente es una replica consecuente con el trato que ellos han recibido.

Son grandes simuladores

No sienten, pero aparentan. Su estrategia es premeditada y sigilosa, pasando desapercibidos para todos aquellos que le rodean.

Primero seducen a sus víctimas a través de la cercanía y el paso del tiempo, para más tarde lograr influenciarlas y finalmente llegar a dominarlas, privándolas de toda libertad y autonomía. Un proceso complejo y silencioso en el que construyen una estratégica tela de araña para atrapar a sus víctimas.

¿Cómo identificar que tenemos una relación con un depredador emocional?

Una víctima puede mantener durante mucho tiempo una relación con un depredador emocional sin darse cuenta. En ocasiones, no lo sabe hasta que no se encuentra exhausta emocionalmente y siente que ha perdido toda la esencia de lo que ella era.

Para poder identificar si te encuentras inmerso en este tipo de relaciones tóxicas ya sea con tu pareja, con algún familiar o amigo o incluso a nivel laboral, es conveniente que reflexiones sobre las siguientes preguntas:

¿Te sientes aislado?, ¿has perdido el contacto con tus seres queridos?, ¿tienes dificultades para relacionarte con tu familia y amigos?
¿Han cambiado tus valores y formas de pensar?, ¿consideras que estos cambios te han hecho distanciarte de la persona que eras  anteriormente?, ¿crees que has perdido tu identidad?
¿Cómo te valoras?, ¿sientes que estás lleno de culpa?, ¿te da miedo expresar o dar tu opinión?
Si te encuentras aislado, sin ningún soporte afectivo al que acudir, han cambiado tus valores, te da miedo expresarte y tu visión sobre ti mismo es negativa puede que mantengas una relación con un depredador emocional.

Salir de la jaula emocional

Salir de las garras de un depredador emocional no es una tarea sencilla, sobre todo porque el miedo, la inseguridad y la culpa han conseguido instalarse en el interior de la víctima de manera muy profunda. La víctima ya no es la persona que era y habrá que reestructurar sus pensamientos y emociones.

La liberación de esta situación constituye ante todo un proceso lento en el que resulta imprescindible la ayuda profesional para poder recuperarse.
Ser conscientes es el primer paso para liberarse. Para poder salir de esta trampa la víctima tiene que darse cuenta. De lo contrario, puede que no reconozca la situación como peligrosa o que incluso las rejas de la culpa sean tan fuertes que no le permitan ver una salida.

La víctima tiene que identificar el proceso de depredación emocional que le hace cargar con toda la responsabilidad y la culpa del conflicto, para poner toda su energía en rescatarse a sí misma. Tiene que entender que debe protegerse y para ello dejar de justificarse ante el agresor.


Una vez que la persona es consciente de la situación en la que se encuentra inmersa buscar una red de apoyo es fundamental. Sobre todo retomar el contacto con aquellas personas con las que tenía fuertes lazos afectivos y que el depredador se encargó de cortar. Ellos pueden ser el soporte emocional que la persona necesite para apoyarse en la liberación de su jaula.

chica cosiendo corazónAcudir a un especialista se vuelve indispensable en estos casos. La víctima suele tener dificultades para salir y cuando lo hace se da cuenta de que ya no es la misma persona, acumula un gran sufrimiento junto a sentimientos de culpa y miedos.

La intervención de la justicia puede que en ocasiones sea necesaria para la resolución de un conflicto de este tipo. Sin embargo, suele haber complicaciones cuando se solicitan pruebas que demuestren los hechos, ya que las humillaciones, los desprecios y las ofensas son difíciles de demostrar. Por ello, se sugiere conservar todos los documentos y archivos que puedan ser reconocidos como pruebas.

MI NOVIO ME VIOLÓ CON MUCHO AMOR...

ADVERTENCIA, SE MANEJA UN LENGUAJE ALTISONANTE

A Pamela Palenciano hay que escucharla y leerla. No solo tiene una historia que contar —de eso está lleno el mundo en general y los medios online en particular—, sino un objetivo: cambiar la realidad con su testimonio.

Con sus monólogos No solo duelen los golpes lleva diez años tratando de transmitir cómo se vive el infierno del maltrato machista en primera persona.



1. SUGERENCIA Y AISLAMIENTO

A los 12 años, Pamela se enamoró de un chico de 14. Él bailaba break en un parque. Ella iba a verle. Se miraron. Y las mariposas en el estómago fueron el prólogo de una pesadilla.

Ha sido años después, y con ayuda, cuando Pamela ha sabido ver la relación en perspectiva. Ella misma es ahora capaz de identificar cómo pronto comenzó a torcerse contra ella lo que sentía como una relación bonita.

"Empieza con las sugerencias. Desde la primera semana todo eran 'sugerencias'. Yo decía 'vamos con mis amigas' y él me decía que mejor nos quedásemos los dos. A mi me parecía una forma de pasar más tiempo juntos. Me decía 'no te pongas esta falda que todos te miran y yo lo paso mal porque pienso que me vas a dejar por otro'. Yo hacía taekwondo y él me decía que los otros chicos me agarraban y me tocaban las tetas sin que yo me diera cuenta", nos explica.



Y Pamela comenzó a dejar de hacer cosas que le gustaban. Pronto en su armario no había ya faldas. Dejó de practicar taekwondo. Y bailaba break solo con él, sin nadie alrededor. Para ella "esos cambios eran muestras de amor hacia él".

Pronto sus amigas comenzaron a hablar de fiestas a las que ella no había ido, a hacer bromas que ella no entendía. A los 13 años, Pamela fue perdiendo a su mejor amiga. También a su mejor amigo. Su maltratador había completado la primera fase: el aislamiento de la víctima.



2. TENSIÓN, EXPLOSIÓN Y LUNA DE MIEL

Pamela comenzó a escuchar frases de su novio como "te mola que te miren y dejarme a mí como una mierda". "A los ocho meses tuvimos una gran discusión porque me reí con sus amigos de unos chistes y él me acusó de estar tonteando con un amigo suyo".

Lo dejaron. "La primera vez que te faltan al respeto debe acabarse todo", dice hoy Pamela. Pero el chico le pidió perdón al día siguiente. Y volvieron.

A partir de ahí la relación entró en un círculo vicioso al que Pamela llama telaraña. "La telaraña tiene tres fases: acumulación de tensión, explosión y luna de miel". A cada "delante de todos mis amigos, me das asco" le seguía un "no te pongas así". A cada pelea, una reconciliación.



"Te agarras a 'yo voy a cambiar esto y él va a cambiar por mi'. A las mujeres nos educan para que sintamos que nuestra capacidad amorosa puede reconducir la agresividad masculina", reflexiona Pamela.

Así, ya aislada, fue convirtiéndose en propiedad de su novio. "Vosotros, por la competitividad con otros hombres, cuando estáis con una chica tenéis la sensación esa de 'me lo he currao'. Y volcáis contra nosotras un montón de inseguridades y de rabias".



3. SILENCIO, CHANTAJE Y AUTONEGACIÓN

A Pamela, una de las situaciones que más dolor le generaban eran lo que denomina "silencios asesinos" de su novio.

—¿Por qué me llamas puta delante de todos tus amigos?

Silencio.

Callado, de brazos cruzados.

Para Pamela, la culpabilidad que mediante chantaje emocional su pareja le hacía sentir tiene mucho que ver con la pérdida de su virginidad. En sus monólogos cuenta que a pesar de que ella le decía varias veces que no estaba preparada ni segura, él le insistió hasta conseguirlo. Del "vamos a hacerlo", pasó a "cuando dos personas se quieren, los cuerpos se juntan", y finalmente al "pues yo con la otra sí lo hacía".

Ella lloraba y le pedía que parase mientras él la penetraba y la susurraba que la amaba. Para Pamela, su novio la violó "con todo el amor del mundo".

"Una no quiere nunca admitir que se ha enamorado de un monstruo", afirma hoy. "Las mujeres aprendemos a esperar. Además de novias, tenemos que hacer de psicólogas. En nosotras cala el 'porque te quiero, me quedo esperando a que cambies'".

4. SI ME DEJAS, TE MATO

Sin embargo, todo tiene un límite. Con 18 años ya, a Pamela le apasionaba la radio y quería estudiar Comunicación Audiovisual.

'Si me dejas por la radio, te mato', fue la reacción de su pareja.

Él lo intentó dos veces. Ella finalmente le dejó y cambió de ciudad.

"A las mujeres los hombres nos matan, o lo intentan, cuando nosotras le ponemos fin, cuando los hombres sienten que de verdad nos pierden", reflexiona.



"Estuve tres años sin vida, sin querer tener relaciones, me daba miedo enamorarme", asegura. Lo tenía bloqueado todo hasta que un día un portazo del novio de una de las chicas con las que compartía casa lo sacó todo hacia fuera.

Fue entonces cuando lo contó todo. A sus amigas, a la psicóloga y a si misma. Hasta entonces no se había reconocido como mujer maltratada.

"Mi psicóloga fue quien me dijo 'Pamela, no solo duelen los golpes'", recuerda.

 



5. RED DE AMOR VS TELARAÑA DE VIOLENCIA

Ese es precisamente el nombre que le ha puesto a los monólogos con los que recorre institutos y centros sociales de toda la península para concienciar sobre la violencia machista. Su trabajo actúa como un espejo ante la audiencia. " Todos los días recibo feedback. Me llegan chicas que se reconocen tras cada monólogo. Ayer mismo en Vallecas una chica había traído a su prima a verme porque quería demostrarle que esto es lo que le está pasando", cuenta abrumada.

¿Y los chicos? "Muchos suelen incomodarse, les toca mucho los huevos sentir que están hablando de ellos. Un día uno me dijo que me había visto hacía años y que se había cabreado mucho conmigo, pero que en una pelea con su novia se acordó tanto de mi monólogo que cambié su vida", responde.

La intención de Pamela es tejer redes femeninas que puedan prevenir el torbellino de violencia en que pueden desembocar algunas relaciones de… ¿amor?: "Las relaciones son para crecer. El amor suma y no resta. El amor, el de verdad, no duele".



Para Pamela, la clave para la salud de las concesiones individuales en el amor es "la equidad. La línea roja se cruza cuando tu voz interior te dice que ya has cedido muchas veces y la otra persona además lo niega".

Con un hijo y una hija, la educación de cara a esa equidad es otra de sus preocupaciones. "Fíjate lo que me contaba una amiga. Su hijo de 5 años le dijo un día 'mamá, ¿por qué estás con lo del machismo si las que sois más fuertes sois las mujeres. Vosotras parís y lo que nos pasa es que nos dais miedo'".

"Yo no quiero que a mi hija la eduquen para que no se ponga falda, quiero que eduquen a los niños para que no se levanten en el colegio. A mí me preocupa mucho más la educación de mi hijo que la de mi hija, porque ya desde pequeño le van a encorsetar en el papel de macho. Mi hija puede vestirse de Spider-Man, pero mi hijo de princesa no".

"El entrenamiento emocional de los hombres es una mierda", remata.

Y no. Los hombres no debemos tomar eso como excusa.

LA CAUSA DE UNA VIOLACIÓN



VIOLENCIA EN EL NOVIAZGO

La violencia contra las mujeres en el noviazgo se manifiesta de igual forma que en las relaciones adultas, sin embrago tiene ciertas características propias del periodo de la adolescencia, en donde la falta de experiencia o la idealización del amor pueden contribuir a pasar por alto detalles o situaciones de alerta que poco a poco van dándole paso a la violencia

La violencia contra las mujeres en el noviazgo se manifiesta de igual forma que en las relaciones adultas, sin embrago tiene ciertas características propias del periodo de la adolescencia, en donde la falta de experiencia o la idealización del amor pueden contribuir a pasar por alto detalles o situaciones de alerta que poco a poco van dándole paso a la violencia de género hacia a las mujeres y que gradualmente van sentando las bases de una relación violenta.
Pero, ¿cuáles son las causas que contribuyen a que exista la violencia en el noviazgo?
  • Las chicas en esta etapa tienen poca o nula experiencia en las relaciones de pareja. Lo que saben de ellas está fuertemente influenciado por la televisión, el cine, la música o las revistas juveniles que en muchas ocasiones reproducen y refuerzan actitudes y comportamientos machistas y sexistas.
  • La inexperiencia en las relaciones afectivas, en los comportamientos adecuados en las mismas y, sobre todo, su falsa percepción de cómo deben ser, las sitúa en una situación de riesgo.
  • La cultura del amor romántico ejerce una enorme influencia en el periodo de la adolescencia y posibilita el establecimiento y mantenimiento de relaciones que se podrían considerar potencialmente destructivas. Una visión excesivamente romántica del amor puede contribuir a que las jóvenes toleren una relación asfixiante en la que el sentimiento amoroso se utiliza como justificación del control que la pareja pueda ejercer. Esta misma visión contribuye a que los jóvenes se relacionen desde un rol estereotipado que asocia el control con la masculinidad.
  • La adolescencia es un periodo de rebeldía y de afirmación frente al mundo adulto, lo que puede perjudicar la revelación de una situación de violencia. Las jóvenes temen a las diversas reacciones de las personas mayores: que subestimen lo que les ocurre, que las “controlen” o sobreprotejan, que denuncien a su pareja, o las alejen de ella. En resumen, que prioricen su seguridad limitando su libertad
  • No identifican conductas de abuso psicológico como violencia. Cuando piensan en maltrato lo hacen pensando en agresiones físicas graves, aquellas que llevan a una mujer al hospital o la matan.
  • Consideran los celos como una muestra normal de amor que va a estar presente en todas las relaciones.
  • No detectan conductas de control como indicadoras de violencia.
  • Algunos estereotipos sexistas siguen presentes entre las y los jóvenes, como el estereotipo de “mujer objeto”, muy presente en los chicos.
  • Chicas y chicos son capaces de identificar situaciones de discriminación hacia las mujeres en la sociedad y en su entorno, pero en su propia relación de pareja no identifican conductas de abuso y minimizan la importancia de situaciones de violencia.
  • Al describir a su “pareja ideal” los chicos lo hacen como objeto sexual y las chicas eligen al “chico malo”, caradura o rebelde, que es el modelo atractivo; los modelos de atracción no son igualitarios entre la juventud, al contrario, atrae aquel o aquella más cercana al estereotipo tradicional.

Los peligros del amor romántico

Nuestra cultura idealiza el amor femenino como un amor incondicional, abnegado, entregado, sometido y subyugado. A las mujeres se nos enseña a esperar y a amar a un hombre con devoción total. “Por amor” nos sacrificamos, nos dejamos anular, perdemos nuestra libertad, perdemos nuestras redes sociales y afectivas. “Por amor” abandonamos nuestros sueños y metas, “por amor” competimos con otras mujeres y nos enemistamos para siempre, “por amor” lo dejamos todo...
Entre los muchos riesgos del amor romántico es que éste representa “una herramienta de control social, y también un anestesiante”, señala Herrera. “Nos lo venden como una utopía alcanzable, pero mientras vamos caminando hacia ella, buscando la relación perfecta que nos haga felices, nos encontramos con que el mejor modo de relacionarse es perder la libertad propia, y renunciar a todo con tal de asegurar la armonía conyugal”.
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En resumen, es importante entender que el amor verdadero, y los noviazgos y relaciones saludables, están basados en la igualdad, el respeto y la independencia. El amor de verdad no tiene nada que ver con la sumisión, ni con el sacrificio, ni con “el aguante”.
Las relaciones basadas en los celos, reclamos y el control de la otra persona, son relaciones que van permitiendo y consintiendo la violencia.
Si tu relación presenta estos signos, estás a tiempo de reaccionar. La violencia contra las mujeres, incluyendo la violencia en el noviazgo puede prevenirse.

EL VALOR DEL TRABAJO NO REMUNERADO EN LOS HOGARES DE MÉXICO

Durante 2015, el valor económico del trabajo no remunerado doméstico y de cuidados alcanzó un nivel equivalente a 4.4 billones de pesos, lo que representó el 24.2% del PIB del país

Aunque las mujeres que se dedican a las labores del hogar y del cuidado de la familia no reciben un pago por hacerlo, el trabajo que realizan tiene un valor y éste debe ser reconocido y valorado.
El pasado diciembre, el INEGI presentó cifras que proporcionan información sobre la valoración económica del trabajo no remunerado, lo que demuestra la importancia de este tipo de trabajo en el consumo y en el bienestar de la población.
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Durante 2015, el valor económico del trabajo no remunerado doméstico y de cuidados alcanzó un nivel equivalente a 4.4 billones de pesos, lo que representó el 24.2% del PIB del país; de esta participación las mujeres aportaron 18 puntos y los hombres 6.2 puntos.
El valor generado por el trabajo no remunerado doméstico y de cuidados de los hogares como proporción del PIB del país, en 2015, fue superior al alcanzado por algunas actividades económicas como la industria manufacturera, el comercio y los servicios inmobiliarios y de alquiler de bienes muebles e intangibles de manera individual, las cuales registraron una participación de 18.8%, 17.5% y 11.7% respectivamente.

Las mujeres, principales responsables del trabajo no remunerado

Distribución del Valor del Trabajo No Remunerado Doméstico y de Cuidados de los Hogares por actividad según sexo, 2015
(Estructura porcentual)
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Fuente: INEGI

Los datos obtenidos en el estudio Cuenta Satélite del Trabajo No Remunerado de los Hogares de México, 2015 señalan que la mayor parte de las labores domésticas y de cuidados fueron realizadas por las mujeres, con el 77.2% del tiempo que los hogares destinaron a estas actividades, lo que correspondió, a su vez, al 74.3% si se habla en términos del valor económico.
En 2015, los resultados en cifras netas per cápita mostraron que cada persona participó en promedio con el equivalente a 35,131 pesos anuales por sus labores domésticas y de cuidados. Sin embargo, se observó que el trabajo de las mujeres tuvo un valor equivalente a 49,586 pesos, mientras que el de los hombres fue de 18,109 pesos durante el mismo año. Estas cifras reflejan el sueldo neto que podrían percibir los miembros del hogar por realizar una actividad similar en el mercado.
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En el caso de los hogares con parejas casadas, y con presencia de hijas/os pequeños, estas cifras se disparan aún más. Por ejemplo, el valor económico del trabajo doméstico y de cuidados de los varones que están casados o unidos y colaboran con labores domésticas y de cuidados fue equivalente a 19,571 pesos; mientras que la aportación de las mujeres en la misma situación ascendió a 64,031 pesos.
Esta tendencia se mantiene en función de la relación de parentesco. En 2015, los resultados mostraron que las mujeres cónyuges generaron más que los hombres cónyuges, alcanzando un monto de 65,133 pesos anuales. Además, las mujeres que habitan en hogares nucleares con presencia de menores de seis años aportaron en promedio 63,413 pesos con actividades como cuidados y apoyo principalmente, mientras que para aquellas mujeres que viven en hogares que no cuentan con niños menores de seis años el monto fue de 43,237 pesos.

¿Cuánto vale tu trabajo no remunerado?

Valor del Trabajo no Remunerado Doméstico y de Cuidados de los Hogares, según tipo de función, 2015
(Porcentaje del PIB a precios corrientes)
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Fuente: INEGI

Aunque estas cifras muestran un panorama general, la realidad es que cada familia es diferente, así que si quieres saber con más precisión cuánto aportas tú a tu hogar con tu trabajo no remuerado, puedes utilizar el “Simulador del valor económico de las labores domésticas y de cuidados”, el cual permite dar un valor monetario al tiempo que destinas a estas actividades no remuneradas en tu hogar, y con ello dimensionar de manera más precisa el aporte al bienestar de tu familia.
Si quieres consultar los resultados completos de la "Cuenta satélite del trabajo no remunerado de los hogares de México, 2015 preliminar. Año base 2008”, da clic en este enlace.

CUANDO LAS MUJERES HAYAN DESAPARECIDO


Actualmente hay en Asia cien millones menos de mujeres que de hombres: estas «mujeres que faltan» son niñas que no han podido nacer, a las que han matado poco después de su nacimiento o a las que han dejado morir a edad temprana. 

En India la dote necesaria para su boda las convierte en una carga económica insoportable; en este país, pero también en China y en otros países asiáticos, una serie de prejuicios ancestrales hacen que el nacimiento de una niña suponga un deshonor. Desde la década de 1980, la ecografía y el aborto se vienen utilizando a gran escala para eliminar a las niñas, produciéndose lo que cabe denominar un «feticidio». Ello no ha hecho que desaparezcan, ni mucho menos, el infanticidio ni la desatención.

El día de mañana Asia tendrá que gestionar una población de varias decenas de millones de hombres solteros. Jamás en la historia se había producido semejante brecha demográfica. Y, en la región más poblada del mundo, ello tendrá consecuencias sociales difíciles de prever…

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