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NAWAL EL SADAAWI


A los seis años, las mujeres de su propia familia la arrastraron al suelo y la mutilaron. A los diez, usó el ingenio para tumbar el matrimonio arreglado que le habían impuesto sus padres y ganar algo de tiempo. A los cuarenta y nueve, terminó encerrada en una celda mugrienta. Y desde ahí, usando un lápiz de cejas contrabandeado y rollos de papel higiénico, terminó de pulir el manifiesto de un movimiento feminista que le prendió fuego al mundo árabe.


Se llamaba Nawal El Saadawi.


Nació en 1931 en Kafr Tahla, un pueblito egipcio, en una casa donde ya había demasiadas bocas que alimentar. Era la segunda de nueve hermanos. En ese entorno, las niñas eran vistas casi como una maldición económica. Su propia abuela solía soltar una frase que a Nawal se le quedó grabada a fuego en la memoria: "Un niño vale por lo menos quince niñas. Las mujeres son una desgracia". Nawal la escuchó, apretó los dientes y decidió que no iba a pasar por el aro.


El dolor de la mutilación genital que sufrió de niña fue insoportable y la marcó para siempre, pero no la rompió. Al contrario, le encendió una rabia que terminó convirtiendo en combustible. Cuando cumplió los diez años y le presentaron al hombre con el que pretendían casarla, la cría armó tal escándalo y sabotaje que el trato se cayó. Salvada del matrimonio infantil por su propia terquedad, se dedicó a lo único que podía darle libertad: los libros. Su padre, que afortunadamente era un tipo bastante más leído y progresista que la media, la apoyó. En 1955, Nawal se graduó como médica en la Universidad de El Cairo.


Al regresar al Egipto rural para ejercer la medicina, se topó de frente con las secuelas más brutales del patriarcado: adolescentes desangradas por la mutilación, muertes estúpidas en el parto y mujeres molidas a palos por maridos de los que no podían divorciarse. Aguantar el silencio era imposible. En 1972 publicó Mujer y sexo, un libro que atacaba directo a la línea de flotación de la sociedad egipcia al hablar abiertamente de la sexualidad femenina y la ablación. La respuesta del gobierno fue fulminante: la despidieron de su cargo en Salud Pública, le cerraron la revista que dirigía y prohibieron sus textos.


Pensaron que con eso la callaban. Qué poco la conocían.


Nawal siguió escribiendo a escondidas. En 1975 parió Mujer en punto cero, una novela durísima inspirada en una presa condenada a muerte que conoció mientras trabajaba como psiquiatra en la cárcel. El libro se convirtió casi de inmediato en la biblia del feminismo de la región.


Para 1981, la escritora ya era una piedra en el zapato demasiado grande para el régimen del presidente Anuar el Sadat. Aunque el tipo presumía en Occidente de liderar una democracia abierta, ordenó una redada masiva contra los disidentes. Nawal terminó en la prisión de mujeres de Qanatir. Le quitaron las hojas, los cuadernos y las plumas. Daba igual. Otra presa logró colarle un lápiz de cejas y ella se dedicó a escribir en papel de baño las historias de horror y resistencia de sus compañeras de pabellón. Esas notas, sacadas de contrabando entre la ropa sucia, se convirtieron después en su famoso libro Memorias de la prisión de mujeres.


Salió de la cárcel unos meses después, tras el asesinato de Sadat, y lo primero que hizo fue fundar la Asociación de Solidaridad de las Mujeres Árabes. En los años noventa, los extremistas islámicos la metieron en una lista negra con orden de ejecución. El gobierno le ofreció escoltas, pero ella los mandó a pasear; no quería guardaespaldas del mismo Estado que la había encarcelado. Se exilió en Estados Unidos y se dedicó a dar clases en Harvard, Yale y Berkeley, escribiendo más de cincuenta libros traducidos a veinte idiomas.


Regresó a su país en 1996 con la misma actitud desafiante. De hecho, en 2005, con 74 años y las rodillas cansadas, anunció su candidatura a la presidencia de Egipto para plantarle cara al dictador Hosni Mubarak. Sabía perfectamente que las urnas estaban arregladas y que no iba a ganar, pero quería que todo el mundo viera a una mujer aspirando al puesto más alto del país.


A lo largo de su vida intentaron de todo para destruirla: censura, cárcel, exilio, amenazas de muerte de los fanáticos y juicios religiosos para divorciarla a la fuerza de su esposo. Sobrevivió a todos sus enemigos.


Nawal El Saadawi murió el 21 de marzo de 2021 en El Cairo, a los 89 años. En Occidente la llamaban flojamente "la Simone de Beauvoir del mundo árabe", pero su legado va mucho más allá de una comparación eurocentrista. Activistas actuales como Mona Eltahawy recuerdan que Nawal demostró que el feminismo en Oriente Medio no es una moda importada de fuera, sino una planta que crece con la sangre y el coraje de las mujeres locales. Pasó casi nueve décadas negándose a pedir permiso para hablar, peleando por las niñas mutiladas y las esposas vendidas. Eligió su propio destino el día que decidió que su vida no iba a ser la desgracia que su abuela le había prometido.


 

AFRICANAS. ESCLAVIZADAS, CIMARRONAS, LIBERTARIAS Y GUERRILLERAS

Ser mujer africana representa un valor incalculable, es sinónimo de inteligencia, sabiduría ancestral y riqueza espiritual, ser esclavizada implica resistencia, lucha con dignidad, conversión en cimarrona. 

Es así como podemos definir actualmente, a la mujer que en este ensayo, el escritor Jesús Chucho García nos muestra, para deleitarnos con una visión histórica y crítica de lo que fue la presencia femenina en el proceso de colonización y esclavitud, desde África hasta América, a través del deshumanizante comercio humano ejercido por diversos países europeos durante varios siglos. 

Este accionarImagen de la mujer ha sido subvalorado u omitido, por la historiografía general en América latina, particularmente, aspecto rescatado por el autor en su afán de develar la verdadera historia de africanas y africanos, que dio origen a los millones de afrodescendientes expandidos en diversas parte del mundo fundamentalmente en América latina y el Caribe. Mujeres africanas como Ana Nzinga y Kimpa Vita, la Jamaiquina Nanny, Ana María de Cuba, Juana Francisca y María de la Concepción en Barlovento, Venezuela y muchas otras, reflejan la presencia femenina en la resistencia ante el imperio europeo, desde las costas africanas hasta América en la búsqueda de libertades.

ÚTEROS EN ALQUILER

La pregunta clave es sencilla: ¿cuántas mujeres burguesas o clase media alta rentan sus úteros para que alguien más tenga un hijo?
No se han documentado casos significativos de mujeres de clase media alta ilustradas, con economía y autonomía resueltas, que estén dispuesta a pasar por los cambios hormonales, físicos y emocionales del embarazo para luego entregar a la o el bebé a alguien más.
Seguramente sucede excepcionalmente en ámbitos familiares, pero no debido a una necesidad económica. Esto nos lleva a la siguiente pregunta: ¿quiénes promueven rentar úteros/vientres? Quienes pueden pagar al menos 30 mil dólares por ello. ¿Quiénes los rentan? Quienes necesitan el dinero.
“Los vientres alquilados no son solamente un regalo para los otros, sino un regalo para ti. Las madres portadoras de nuestro programa han utilizado la suma ofrecida $27,000 dólares, como premio para pagarse una casa o tomarse unas vacaciones”. Esto reza un anuncio de una empresa de vientres de alquiler en una publicidad norteamericana.
Ahora mismo se lleva a cabo un debate importante sobre los #VientresdeAlquiler y#StopSurrogacyNow (detengamos la maternidad subrogada ahora).
Quienes promueven la industria de los úteros/vientres de alquiler o gestación subrogada, utilizan los mismos argumentos que para promover la legalización de la prostitución o la industria del sexo comercial.
Bajo la premisa de que las mujeres son propietarias de su cuerpo y de su libertad y pueden elegir lo que les plazca, muchas (en su mayoría mujeres y hombres con una economía estable y afectos a la filosofía del libre mercado), promueven las leyes para liberalizar el mercado del cuerpo humano. Aseguran que lo que subyace detrás del movimiento mundial contra los vientres de alquiler es puro conservadurismo moralino. En la mayoría de los casos las voceras más notables del movimiento pro-gestación subrogada son también líderes en la defensa del aborto y están contra la violencia feminicida.
Cuando defienden el derecho al aborto argumentan que nadie tiene derecho decidir o legislar sobre nuestros cuerpos, lo mismo que en la defensa del trabajo sexual, argumentan que los intermediarios son parte de una decisión informada de las mujeres. Promueven así que se legisle la regulación de la renta de cuerpos de mujeres y a la industria que la opera. La tremenda desigualdad de género queda fuera del esquema.
Los intermediarios de la industria de úteros de alquiler son agencias de mercadotecnia, médicos y abogados, todos cobran un porcentaje para que se lleve  a cabo la transacción y el bebé quede con quienes pueden pagar por él. Cuando el esperma y el ovulo son de terceras personas se dice que la mujer es simplemente “la vasija” y no tiene incidencia genética en el producto. El  desgaste del proceso fisiológico del cuerpo de la mujer tiene un precio, lo mismo que su libertad de movimiento y de decisión durante los nueve meses.
La contraparte está compuesta también por feministas y defensoras de los derechos humanos. Nicole Muchnic dice que con la comercialización del cuerpo femenino todos los derechos fundamentales del ser humanos son escarnecidos: libre disposición del propio cuerpo, derecho a la integridad física y psíquica, al libre desarrollo de la personalidad, a la salud y a la vida. De un lado hay a una mujer o un hombre que paga y por el otro una mujer mercancía “cosificada”. Estas defensoras aseguran que las mujeres pobres son instrumentalizadas en beneficio de parejas ricas que consideran que es adecuado que el cuerpo humano y su producto – bebé- se venda. La filósofa argumenta que no se puede esgrimir el principio de libertad sin conjugarlo con otros principios del mismo rango como igualdad, dignidad e integridad física-emocional.
Hasta el momento el supuesto debate sobre la maternidad subrogada en México no es debate, sino monólogos encontrados. Utilizar un par de ejemplos individuales de mujeres libres y  con bienestar para generalizar es tramposo. Lo cierto es que en el mundo la gran mayoría de mujeres a quienes se alquila para gestar son pobres o con grandes carencias. Se debate si debe ser altruista (es decir, pedir a una mujer que se embarace por el bien de alguien más que no quiere adoptar a una o uno de los millones de huérfanos del mundo) o si debe ser mercantilizada.
El altruismo pone en riesgo el derecho de custodia de toda mujer gestante: abre la puerta a un vacío legal para manipularlo. La mercantilización abre la puerta a la regulación legal, pero también a la trata de personas. Los casos documentados de Nigeria, India, Nepal y Guatemala demuestran que miles de mujeres son utilizadas para gestar bebés que serán vendidos en el mercado negro. Tabasco, en México, reconoce sin regular las figuras de madre gestante, sustituta, subrogada y madre contratante, por tanto es un paraíso internacional de renta de úteros y explotación de mujeres jóvenes. El contexto de discriminación, social y económico en que se regula no puede ser excluido de esta discusión.
¿Legalizar evitaría la esclavitud? Con la prostitución se ha demostrado el fracaso de esa premisa en los contextos de incumplimiento de leyes e impunidad criminal. El debate sigue, los argumentos deben ser éticos, jurídicos, bioéticos, centrados en los derechos humanos y no en la filosofía de mercado y las necesidades de las personas ricas. Si te interesa este debate puedes conocer más de ambos lados en: Nosomosvasijas y en Gire.org.mx.
 

Lydia Cacho

Periodista, feminista y activista de derechos humanos de las mujeres.

REINA DE REYES


Manuelita Mota, compañera de vida de Alfonso Reyes por más de cincuenta años, testigo incomparable de su luminosa carrera literaria y sus momentos más sombríos, narra la vida de su querido güero desde los primeros años en la Escuela Nacional Preparatoria cuando ella, que luchaba por romper con el estereotipo de la mujer tradicional, sucumbe a la fuerte presencia intelectual de Reyes, compañero de aula y fundador del Ateneo de la Juventud. 

Tras la muerte del padre de Alfonso en la Decena Trágica y el nacimiento de su primer hijo, la pareja inicia un largo exilio diplomático que los llevaría a Francia, España, Brasil y Argentina, hasta el regreso definitivo a México en 1939.


Paciente y amorosa, Manuela nos cuenta de un Alfonso en el espacio más íntimo y cotidiano, su propensión a la depresión, el anhelo por el reconocimiento público, sus infidelidades, los vaivenes políticos que determinaron su papel en la cultura mexicana, los ataques de sus enemigos literarios y la relación con los grandes pensadores y escritores de su época, así como con aquellos en ciernes, como Carlos Fuentes. Alfonso Reyes y su vertiente más humana adquieren una nueva perspectiva en este poderoso y refinado retrato a contraluz.

FABRICA EN CASA TOALLAS FEMENINAS ECOLÓGICAS

No estamos solas en este mundo, miles de millones de mujeres comparten nuestro viaje en esta tierra, y al igual que vivimos, todas contaminamos, unas más otras menos, pero todas lo hacemos. La especie humana ha creado un montón de necesidades que muchas veces terminan en el basurero y una de estas es las toallas femeninas descartables. La revolución del plástico trajo muchas innovaciones que al comienzo sonaban maravillosas, bolsas de un solo uso, botellas plásticas de un solo uso, pañales de un solo uso, vasos desechables, toallas de un solo uso. Ya el tiempo nos ha mostrado que lo que parecía bueno, el planeta actualmente lo está pagando caro: vivimos atiborrados de contaminación difícilmente degradable.
A lo largo de la vida reproductiva de una mujer actual puede llegar a utilizar aproximadamente 15000 toallas sanitarias; esta cifra ya de por sí suena  alarmante, pero saquemos la cuenta: cuántas mujeres hay en una familia?, en un edificio?, en una ciudad?, en un país? en la tierra entera?, todas utilizando toallas desechables! no llegaríamos siquiera a reproducir en nuestra cabeza el tamaño de la enorme montaña que se podría construir sólo con aquellas toallas.  Ahora la cifra  da escalofríos!.
Si deseamos dar un respiro al planeta, una de las principales acciones que debemos procurar ejecutar es la reducción de los desechos, por esto te traemos esta sugerencia que puedes fácilmente confeccionar en casa y así minimizarás tu aporte a la contaminación.
Por otra parte, las toallas hechas de materiales naturales te proveerán de mayor confort, a la vez que reducirá el riesgo de infecciones en tu zona más delicada pues la Organización Mundial de la Salud indica que el 68% de las infecciones vaginales se deben al uso de las toallas desechables por causa del plástico y químicos con los que están hechas.
Toallas-sanitarias-ecológicas
¿Cómo hacer tu toalla higiénica ecológica?
1. Corta dos trozos de tela 100% algodón iguales (o también puedes escoger algodón 100% para parte superior y fleece o tela polar para la inferior), utilizando una toalla sanitaria desechable (que venga con alitas) de molde. Procura dejar un borde de 1 centímetro de más en todo el contorno al cortar la tela para que luego la puedas coser y  no se reduzca el tamaño final. Cose con una puntada recta las dos partes de tela asegurándote de colocar los dos derechos encontrados  y cosiendo por el revés. Deja también una pequeña abertura para voltearla. (a esta pieza la llamaremos funda)
 2. con el mismo molde pero con las alitas dobladas hacia adentro, de modo que te quede sólo la parte central de la toalla, corta una pieza de material impermeable (un plástico fino, puede ser vinil delgadito)
 3. de igual forma, corta de 4 a 6 piezas de franela 100% algodón. 4 piezas está bien para un flujo moderado.
 4. coloca las piezas juntas, las piezas de algodón  y debajo de ellas la pieza impermeable, únelas entre sí con unas puntadas por todo el contorno. (a esta pieza la llamaremos parte absorbente)
5. introduce la parte absorbente  dentro de la funda y cose con puntada recta por todo el contorno y cerrando la abertura que dejamos para introducir la parte absorbente, con una pestaña de separación desde el margen (se visualiza en la foto)
6. para evitar que la parte absorbente se corra, pasa dos costuras en cada tercio a lo largo de toda la toalla (se visualiza en la foto)
7. para finalizar, coloca el broche, que también puede ser un botón o un pedazo de velcro y listo!
Tips:
✔ se recomienda confeccionar varias toallas, según tu tipo de flujo serán entre 3 a 5 toallas por día.
✔lávalas el mismo día para evitar que el flujo se seque y se te haga más difícil sacar la mancha. Para lavarlas , remójalas un par de horas en agua fría, luego puedes utilizar un jabón suave y acláralas con agua, o con agua y unas gotas de vinagre si deseas desinfectarlas más. También puedes plancharlas por la parte de arriba para que no se dañe el plástico impermeable para desinfectarlas aún más.
✔ sécalas presionándolas contra una toalla suavemente sin retorcerlas y llévalas a secar al sol.
✔el agua del remojo (con el flujo) lo puedes utilizar para fertilizar las plantas. Es un excelente nutriente para ellas!
✔si acostumbras utilizar protectores diarios, también puedes confeccionarlos con esta técnica, sólo es cuestión de reducir el número de capas de franela absorbente  y de hacerlas más chicas (del tamaño del protector que normalmente usas).

IDIOMA Y EMBARAZO

 

Embarazo: ‘estorbo’ español, ‘carga’ rusa y ‘enferma’ en Malaui

 
Embarazo: ‘estorbo’ español, ‘carga’ rusa y ‘enferma’ en Malaui
 
El idioma -salvo excepciones- no trata bien al embarazo. Un lingüista español diría que las acepciones de la palabra en castellano son claramente peyorativas

La palabra tiene significados absolutamente despectivos y otros sumamente positivos en una lengua u otra. Algo similar ocurre en castellano, que confronta expresiones como «la dulce espera» y la acepción de «estorbar»

Las definiciones de la palabra «embarazo» que contiene el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua (RAE) son las siguientes:

embarazo.
1. m. Impedimento, dificultad, obstáculo.

2. m. Estado en que se halla la hembra gestante.

3. m. Encogimiento, falta de soltura en los modales o en la acción.

Y si decidimos buscar el significado de embarazar, también en el diccionario del RAE, estas son las entradas:

1. tr. Impedir, estorbar, retardar algo.

2. tr. Dejar encinta a una mujer.

3. prnl. Dicho de una mujer: Quedarse embarazada.

4. prnl. Quedar impedido con cualquier embarazo.

Es decir, a bote pronto, un lingüista español diría que las acepciones de la palabra en castellano son claramente peyorativas.

Tiene connotaciones como que el embarazo es un impedimento y un estorbo, que chocan directamente con expresiones tan usadas y positivas como «estar en estado de buena esperanza» o «la dulce espera» de nueve meses que comprende el embarazo, desde la fecundación del óvulo hasta el parto.

Un completo estudio publicado por la BBC fue más allá al examinar las variaciones de 180 grados que experimenta la denotación de la misma palabra en distintos idiomas y llegó a conclusiones sorprendentes.

En ruso, y por extensión en todas las lenguas eslavas que comparten la misma raíz etimológica de la que evolucionó el término, la palabra más comúnmente empleada para designar que una mujer está encinta es «beremenaya». ¿Cuál es su significado? «Carga» o incluso «castigo».

Cada uno puede extraer su propia opiniónl; sin embargo, los lingüistas consultados defienden que no existe necesariamente una conexión directa entre el significado de la palabra y la imagen cultural o costumbrista que se quiera proyectar por parte de quienes la utilizan en el momento actual, para mejor o para peor.

En China por ejemplo se han encadenado décadas de dictadura con una política del hijo único aplicada a rajatabla hasta que el actual presidente comunista Xi Jinping alzó levemente la mano para con este comando.

Ante esto, contrasta el significado que adquiere en mandarín la palabra embarazada: «Youxi», un término ancestral que data de mucho antes del comunismo. Es la unión de los caracteres «you» y «xi» que denota «tener felicidad». Ateniéndonos en exclusiva al idioma y su significado, en China tener un hijo no sería ni impedimento, ni una carga, ni un castigo, ni enfrentamiento con Gobierno ninguno.

Muy llamativos son significados alternativos como el de una tribu amazónica, la pirahã, donde hablan de las mujeres que se encuentran en estado como de aquellas que tienen el «estómago grande». Descriptivo, no hay duda. Ésta es la traducción exacta del término que emplean, «koohiaaga», según recoge el canal de información británico.

En el corazón de África, es «enfermedad».

Y sin duda, no puede ser subjetivo que se ajuste a la realidad, por las dificultades enormes que tienen para sobrevivir y recibir ayuda sanitaria adecuada las embarazadas y parturientas en países del corazón del continente negro, como en Malaui.

En esta república africana suele designarse a las embarazadas hasta con tres expresiones distintas en el idioma nativo, el «chichewa»: «matenda», «pakati» y «wodwala». Al explorar las tres palabras, todas vertebran en una corriente común: «Enfermedad».

Una mujer encinta sería alguien enfermo. Las tres palabras están ligadas de forma implícita a esta condición adversa para la salud que (y en realidad así es así) puede poner en una complicada tesitura a la mujer que espera dar a luz a un bebé. «Entre la vida y la muerte» sería otra de las traducciones correspondientes a esa terna de palabras, con lo que resulta muy ilustrativo de la situación que afrontan las futuras madres en este país en vías de desarrollo.

Estar encinta es estarlo entre la vida y la muerte en algunos rincones del planeta

El lenguaje a veces va por libre, y no está muy claro el origen de la palabra «pregnant» eninglés, que pudo cruzarse en su evolución también con la vertiente del francés de la misma.

Según dijo a la BBC el lingüista de la Universidad de Columbia John McWhorter, esa palabra inglesa proviene de un latinismo que significa «antes de nacer» y la alusión sería meramente cronológica. No obstante, en el idioma anglosajón, «pregnant» también tiene en la actualidad un contenido de algo henchido de sentido, significado y emoción en lo que se hace, otro matiz agregado para los curiosos de las lenguas.
 
Fuentes: ABC
Editado por: Protestante Digital 2014
 

4 TIPOS DE RELACIONES TOXICAS CON TU MADRE

Más allá de la figura venerada, la relación de un adulto con su madre puede complicarse, torcerse o intoxicarse por muchas razones.
4 tipos de relación tóxica con tu madre


1. Competidores
• Viven en una mutua lucha de poderes.
• Busca cada uno la aprobación del otro, pero nunca la obtienen.
• Prefieren tener la razón que ser felices.
• Ambos se sienten incomprendidos y frustrados
• No reconocen que están siendo competitivos y suelen culpar al otro por el conflicto tachándolo de necio.

2. Atrapados en el pasado

• Mantienen la misma dinámica que cuando el hijo era niño.
a. Madre sobreprotectora
b. Hijo obediente y que evita la confrontación o contrariarla.
• Las parejas de estos hijos se quejan de que la suegra es metiche, controladora y que no respeta los límites.
a. Se resienten con su propia pareja por no hacer que su madre respete la intimidad de su relación.
b. Es una relación de tres (madre/hijo/pareja)

3. Codependientes

• Mantienen un cordón umbilical virtual que se conecta en ambos sentidos.
• Hijo y madre mantienen una estrecha comunicación con llamadas telefónicas diarias, visitas a veces a espaldas de la pareja, mensajes de texto o mails si es posible.
• La madre suele buscar al hijo para pedirle favores o para hacerle de comer o lavarle la ropa.
• El hijo busca a la madre para pedirle consejo, apoyarla en lo más mínimo o simplemente para hacerla feliz.
• Parece una relación cercana, amorosa y sana, pero en el fondo está llena de resentimientos secretos y miedos.

4. Actores

• No hay conexión emocional o es muy pobre.
• Madre y/o hijo se sienten obligados a buscarse por el parentesco, pero no comparten detalles íntimos de su vida personal.
• Si no fuera porque son parientes, nunca se buscarían ni se frecuentarían.
• Te haces cargo de ciertas cosas porque te sientes obligado, no porque realmente lo sientas.

La madre narcisista

• Una madre con rasgos de personalidad narcisista es incapaz de demostrar amor y empatía por sus hijos.
• No acepta su narcisismo y culpa al hijo del maltrato que recibe por su “mal comportamiento”.
• Emite juicios y críticas constantes.
• No otorga reconocimiento pleno o lo condiciona a la obediencia.
• Proyecta sus emociones en el hijo
a. “¿Por qué estás enojado conmigo?”

¿Cómo impacta a su pareja?

• El esposo de una madre narcisista la venera y adora por sobre todas las cosas.
• La apoya a ella antes que a sus hijos. No los ayuda ni los protege de su propia madre.
• Siente que no puede hacer nada y se mantiene así por conservar la relación o la fiesta en paz.

¿Cómo impacta a sus hijos?

• El de alto desempeño
a. Aparenta ser perfecto en todo lo que hace.
b. Aprendió que valía por lo que hacía, no por quien era.
c. Busca continuamente probarse que no es un fracaso, aunque generalmente se sentirá insatisfecho o insuficiente.
d. Quizá un abuelo o alguien en la familia creyó en él y le ofreció su apoyo incondicional.

• El fracasado

a. Básicamente fracasa en todo lo que se propone.
b. Se auto sabotea
c. Suele acabar sin empleo, no terminar la escuela y refugiarse en drogas o alcohol.
d. También siente que es un fracaso, pero no hace nada por probarse lo contrario.
e. Generalmente nadie lo apoyó en la infancia.

Sabes que tienes una madre narcisista si…

1. Te cuestionas constantemente si tu madre te quiere o no.
2. Sólo te apoya cuando sabe que otros se van a enterar.
3. Cuando algo te pasa (accidente, enfermedad, divorcio) tu madre te habla de lo mal que se siente y cómo eso le afecta en vez de enfocarse en cómo te sientes tú.
4. Siempre está muy preocupada por el “qué dirán”.
5. Suele culparte de lo mal que está la relación entre Ustedes o porque nunca le hablas o nunca la vas a ver.
6. Es muy sensible, todo la lastima y si le haces algo tarda mucho tiempo en perdonarte.
7. Suele avergonzarte frente a los demás.
8. Quiere controlar tu vida o tus decisiones
9. Siempre quiere tener la razón.
10. Vive hecha la víctima o la mártir.

¿Cómo es una relación sana?

La relación de un adulto con su madre debe ser una de mutuo respeto por la individualidad y partir de la aceptación.

Recuerda

• Un hijo es un hijo, no la propiedad o el esclavo de ninguna madre.
• Una madre es una mujer que te dio a luz y nada más; no es la fuente inherente de toda la felicidad, un ser infalible o alguien con poderes sobrenaturales.
• No naciste para darle gusto tu madre, especialmente si a tu madre nadie puede darle gusto.
• Como adulto, tú siempre podrás comunicarle a tu madre tus decisiones, pero no siempre podrás hacer que esté de acuerdo contigo o que no se enoje y eso no te convierte en un mal hijo.
• Una madre responsable debe proveerse en su años productivos de los medios necesarios para sobrevivir en su vejez y no esperar que los hijos se hagan cargo de ella.
• La relación con tu madre necesita límites, especialmente si ya eres un adulto.


Ante las conductas hostiles de tu madre, vale más la pena pensar en una profunda incompetencia que en una incipiente maldad

LAS FACTURAS DE LA MATERINIDAD

A veces es muy duro convertirse en madre.
Sí: vale la pena.
Sí: es la experiencia más poderosa que puede llegar a vivir una
mujer.
Sí: nada te marca tanto como el momento en que sostienes por fin en
brazos al hijo que acaba de salir de ti, deliciosamente sucio, húmedo, caliente, y te mira a los ojos como diciendo: te conozco.
Pero es duro…
Y no sólo se trata de la falta de sueño, de las secuelas del parto, de los cuidados que demanda un recién nacido (¡tan pequeñito y tan exigente!), ni siquiera del cóctel de hormonas que te deja turuleta hasta varias semanas
después. Tampoco la falta de experiencia y la incertidumbre acerca de si lo estás haciendo bien o no, ni las propias dudas y comentarios de familiares
bienintencionados pero que no hacen sino disparar tu propia inseguridad, tu miedo.

Es bastante más que eso. Es la ruptura total y repentina con tu propia identidad, con aquello que hasta el momento de parir te había definido: tus proyectos, tus ambiciones, tu trabajo, tus amigos, tu cuerpo, y todo aquello que llamabas tuyo. Tu tiempo. Tu vida.
Es mirarte al espejo mientras tu criaturita está prendada a tu pecho, y no reconocerte.¿En qué momento te convertiste en esta mujer ojerosa que no tiene un minuto ni para darse una ducha? ¿Quién es ella? ¿Quién eres ahora?
Sigues siendo tú,  sólo que una versión más grande de ti misma. Pero al principio no lo sabes. Al principio no te encuentras. No hay nada que logre vincular esta nueva vida tuya de cambios de pañal, tetadas a deshoras y canciones de cuna, con aquella otra vida que parece tan remota, aquella en la que ibas y venías a tu antojo, disponías de tu tiempo y te pertenecías.
Porque, claro, todo tu ser es ahora para otro. Y ese otro se está alimentando de ti, no sólo de tu leche, sino también de tus caricias, de tus canciones, de tus palabras, de tu calor. Y el tiempo pasa, desde luego que pasa. Llegará el momento en el que, sin darte cuenta casi, las tomas se acorten y las horas de sueño nocturno se alarguen. Tu bebé aprenderá a sostener la cabeza, luego a darse la vuelta, luego a gatear. El día menos
pensado te regalará una sonrisa y pensarás que todo el esfuerzo ha sido poco. Un día te dirá mamá. Lo verás correr en el parque, subirse solo al tobogán, jugar con otros niños, garabatear las primeras letras que te mostrará orgulloso.

Y por nada del mundo querrás cambiarte por esa otra que eras, y que tan poco sabía acerca del amor…
• “Vivir en la cultura de la buena y sacrificada, lleva a las mujeres a una mutilación de sí mismas que cobra altas facturas a los hijos”
• “Un hijo nunca está en deuda con sus padres porque elegir ser padre es educar, amar y dar sin deuda”

LA BUENA MAMÁ
• “Me importa mucho mi reputación”
• Es amorosa y sabia por instinto
• Renuncia a si misma por sus hijos
• Está siempre para ti
• Lo puede todo
• Sabe mejor que nadie lo que te pasa
• Una mujer por ser mujer tiene instinto materno
• Cubre todas las necesidades de sus hijos

¿Cómo lidiar con tantas expectativas?
Las consecuencias de querer ser buena a toda costa:
• No dices lo que sientes ni expresas lo que necesitas
• Dejas de mirar lo que necesitas para solo ver lo que necesitan los demás
• Quieres complacer a todos
• Te desconectas de ti misma
• Guardas resentimientos
• Te pones en guerra contigo misma

“Siempre que hay un sacrificio hay una alta expectativa de pago”
“Una mamá que dejó de mirarse duele y enoja”

TÍPICAS FACTURAS DE MAMÁ
• Tienes que cumplir mis expectativas
• Tienes que hacerte cargo de mí y venir todos los fines de semana
• Tienes que tener una pareja que pase primero el casting conmigo
• Tienes que sacrificarte hoy tú por mí
• Agradecer los múltiples dolores vividos por ti

¿CÓMO DEJAR DE PAGAR ESAS FACTURAS?
1. Agradeciendo más que sintiéndote en deuda
2. Poniendo límites y no enganchándote
3. Entendiendo que no va a cambiar
4. NO comprando culpa y no jugando el mismo juego del sacrificio
5. Disfruta su presencia, dale tu afecto y construye espacios donde disfruten un buen momento

¿CÓMO SER UNA MAMA CON VIDA PROPIA?
1. Entendiendo que tus hijos son prestados y nunca un pretexto para abandonar tu vida
2. No utilizando a tus hijos como escudo de vida
3. Integrando los pagos de crecimiento que implica ser mamá para que estés al día
4. Amarte y escuchar tus necesidades siempre
5. No renunciar a tus sueños y compartirlos con tu rol de ser mamá

“Una mamá que se ama a sí misma y sabe amar sin deuda nunca es abandonada”

IDEAS QUE LIMITAN EL CRECIMIENTO DE UNA MUJER

1. Las mujeres están para dar
- Dan siempre y dan todo hasta que se quedan vacías.
- Dan como hijas, pareja, madre, esposa y abuelas.
- Se les olvida que primero son mujeres y luego todo lo demás.

2. Compiten en un mundo con reglas de hombres
- Pero no dejan de ser mujeres, entonces hacen dos y hasta tres turnos (trabajo, maternidad, pareja)
- En lo que son mucho mejores no lo ponen en el escritorio: Inteligencia emocional
- Tratan de ganar siendo “hombres en vestido” y cuando ganan… se han perdido a sí mismas.

3. El éxito lo pagan con soledad
- No hay hombre que pueda vivir con ellas después.

4. Siguen peleando por igualdad de trato
- No somos iguales. Ustedes son mejores.
- La lucha por la igualdad la tienen perdida al tratar de ganar “igualdad”.
- La lucha debiera ser por el auténtico desarrollo de la mujer. No en comparación al hombre sino a su propio genero, mejor o peor pero distinto.
- La lucha no es contra el hombre, eso nos excluye y nos rivaliza.
- La lucha es contra el pensamiento retrogrado de hombres y de mujeres que siguen alimentando este sistema de creencias creando machos y distancias. Déjenos pelear con ustedes a favor de ambos.
- El famoso techo de cristal (se ponen un auto límite en sus carreras profesionales)

6. Tienen que dar sexo para recibir amor
- Por lo tanto siguen complaciendo al otro
- Son objetos del placer del otro, así se aúnen y comportan, para mantener al otro deben seguir haciéndolo con todo lo que implica.

7. Valen más por lo que hacen que por lo que son
- Buscan más la aceptación externa y lo reflejan en la competitividad entre ellas mismas, el arreglo personal, el doble y triple esfuerzo.
- La autoestima la basan en el reconocimiento del otro (y no de ellas mismas)

Desde mi pensamiento de hombre te digo:
a. Nos gustan las mujeres… mujeres.
b. Valoramos las que toman el control de su vida y dejan de depender
c. Valórate y reconoce todo lo bueno que tienes en un inventario consciente, defínete por lo que SÍ eres, no por lo que te falta.
d. Ponte hasta adelante en la lista para dar. Date primero a ti porque todos los demás (hijos, esposo, jefe, proyecto, padres, etc. no sólo se van a ir… se tienen que ir y eso no los convierte en mal agradecidos sino en seres humanos en desarrollo normal. Lo natural es que las aves vuelen)
e. Rompe tu techo de cristal. Atrévete a intentar y descubrirás que puedes llegar mucho más lejos de lo que sospechabas.
f. Lo que no hagas por ti… nadie lo va a hacer.
g. Sólo un imán polarizado es atractivo. Si quieres atraer cosas o personas a tu vida, enfócate en ti, en ser ATRACTIVA, en polarizar tu pensamiento, sentimiento y equilibrio. Llénate de ti para que puedas compartirte.

GRACIAS QUERIDO AMIGO POR COMPARTIR.....

CARTA A UN NIÑO QUE NUNCA NACIO

Este libro es la historia de una mujer que rompe los esquemas tradicionales: la mujer esposa, la mujer guardiana de la casa y de la familia, la mujer madre por instinto. 

La protagonista, al darse cuenta de que está embarazada , se rebela, está atormentada por la duda de si es acertado dar la vida, si es acertado renunciar a su libertad para dar la vida. 

Este es un libro para todas las mujeres. Para todos aquellos que se enfrentan al dilema de dar la vida o negarla.

LA LAPIDACION DE SORAYA M


Amigo lector, le instamos para que vaya a ver la película The Stoning of Soraya M. (título en inglés), o de lo contrario, a comprar el DVD cuando esté disponible. La historia se desarrolla en Irán, el paraíso de las mujeres, y muestra el verdadero rostro del Islam, "la fuerza retrograda" como le llamó Churchill. Ya a estas alturas usted debe conocer de qué se trata la película, a menos que haya estado mirando exclusivamente el canal del clima (The Weather Channel) por los dos últimos meses, pero en síntesis digamos que la producción está basada en el libro del mismo nombre, el cual relata la nauseabunda historia que culmina con el apedreamiento de una mujer acusada injustamente de adulterio. Lo que resta credibilidad a la historia es que todos sabemos que los musulmanes tratan a sus mujeres como Aladín trataba a la princesa Jazmín, ¿verdad? ¿Acaso no tenemos las inspiradas palabras del noble Corán que dan mandamiento de pegarle a las esposas que tienen tendencia a rebelarse (Corán 4:34)? Después de todo, los esposos debemos tener el derecho de disciplinar a nuestra media naranja. ¿Es eso mucho pedir?

Ironías a un lado, el film describe una realidad actual en los países donde rige el Islam, realidad que comprende el maltrato despiadado a las mujeres, algo aceptado a través de los siglos por generaciones de hombres que han sido transformados en bestias insensibles despojados de raciocinio por la religión del Islam. La lapidación de Soraya M. no fue un hecho aislado, sino uno de los muchos casos que son el pan de cada día en las naciones musulmanas, de los cuales unos pocos salen a luz. Claro que existen variantes. En julio de 2008, los hombres de una aldea "conservadora" de Pakistán le dispararon a cinco mujeres, tres de ellas adolescentes, y luego las enterraron cuando aun respiraban. ¿El delito? Haber desafiado al concejo tribal negándose a someterse a casamientos arreglados y expresar su deseo de escoger sus propios esposos [1]. El asesinato múltiple continúa impune debido a la inacción o complicidad de las autoridades. A principios de este año un hombre jordano asesinó de múltiples puñaladas a su hermana para salvar el honor de la familia [2]. Este tipo de ejecución es común en las villas de Jordania donde padres o hermanos matan a sus hijas o hermanos para salvar el honor de la familia por tan solo sospechar que la mujer tiene o tuvo relaciones ilícitas. Se les conoce con el nombre de "asesinatos de honor". En muchos países los culpables son exonerados o en el peor de los casos reciben ligeras sentencias al amparo de leyes que justifican estas atrocidades. El pastor Daniel Brito mencionó en un escrito anterior el caso reciente de "una muchacha de 13 años de edad, [que] fue acusada de adulterio y apedreada delante de mil personas en el país de Sudán. La muchacha, había sido violada por tres hombres, pero en el mundo musulmán, cuando una joven es violada, su palabra no vale nada”[3]. Ayse Onal, un reconocido periodista turco, escribió en su libro "Honour Killing: Stories of Men who Kill", que solamente en Turquía los asesinatos de honor ocurren a un promedio de uno por día. Entre 2000 y 2005 se reportaron 1806 casos. [4]

Los ejemplos pueden continuar ad infinitum. Nos preguntamos por qué habiendo tanto material para denunciar los horrores del Islam, Hollywood no ha producido un solo film en la materia.

ATRAPADAS EN EL LIMBO

En «Atrapadas en el limbo. Mujeres, migraciones y violencia sexual», la autora describe en profundidad la violencia sexual que sufren las mujeres en su camino migratorio, dejando claro, sin embargo, que el fenómeno se enmarca dentro del problema más general de los roles y las desigualdades de género, y de las relaciones de poder que de ello se deriva. 

En una escala de situaciones de vulnerabilidad, la situación de las mujeres migrantes en contextos de frontera ocuparía seguramente el lugar más elevado.

ALTO A LOS ATAQUES CON ACIDO

Conoce la conmovedora historia de Laxsmi, una mujer hindú que, después de sufrir una tragedia, encontró el verdadero amor.

Cuando tenía 14 años, Laxmi, una mujer nacida en la India, sufrió un ataque con ácido de un pretendiente despechado que le desfiguró el rostro. Una década después la lucha contra esa persona  trajo consigo el amor de otro activista, Alok.
Laxmi y Alok se conocieron en 2013 gracias al trabajo de ambos. Foto: hindustantimes.com
Laxmi y Alok se conocieron en 2013 gracias al trabajo de ambos.
Foto: hindustantimes.com
Laxmi y Alok encabezan la lucha en la India contra los ataques de ácido. Al frente de la ONG Stop Acid Attacks, lograron en julio de 2013 que el Tribunal Supremo indio ordenara restringir en el país la venta de ácido y compensar con unos 5 mil dólares a las víctimas.
"Cuando empecé a trabajar en esta campaña Alok y yo estábamos juntos todo el día, sobre todo en la época del juicio, por lo que comenzamos a gustarnos.  El 7 de agosto de 2013, en esta misma habitación, me declaró su amor", recuerda Laxmi en la sede de la ONG.
Alok, de 25 años, dice que lo que más le atrajo de Laxmi fue su "rebeldía, lo valiente que es, su fuerza y energía", y reconoce que las cosas han cambiado mucho desde que está con ella, pues “sin ir más lejos, ella trajo el color a mi vida”.
 Foto: Captura
Foto: Captura
"Llegó un momento en el que sabía que nos queríamos. Cuando Laxmi regresaba a su casa no me encontraba bien, la echaba de menos, me sentía raro si no estábamos juntos. Con Laxmi he entendido por primera vez el amor, ella hace que me sienta completo", confiesa Alok.
Para mí llegar a tener un amante era solo un sueño, (...) nunca creí que alguien me pudiera amar con esta cara, solo podía ser compasión, pero no amor", confiesa la joven.
La agresión fue planeada por el pretendiente rechazado, Guddu, de 32 años, quien recurrió a la ayuda de la novia de su hermano, Rakhi, para perpetrarla, en enero de 2005, cerca de un mercado en el sur de Nueva Delhi. Ambos fueron condenados en 2009 a diez y siete años de prisión respectivamente. Ese proceso judicial, sin embargo, suele ser una excepción.
El padre de Laxmi y su hermano, que le ayudaron mucho en el largo y doloroso proceso de recuperación, son el motivo de que la joven no tenga "nada en contra de los hombres”.

POSPONER EL EMBARAZO.... SIN CONSECUENCIAS?

Culpa a la panza de embarazada y al enamoramiento de nuestra cultura pop con las celebridades, pero hoy en día, las mujeres normales tienen otra razón para sentirse inadecuadas: la maternidad. En la última década, para la élite de celebridades, los bebés se pusieron tan de moda como los bolsos Birkin. Si estás en un móvil mira las fotos de madres célebres mayores de 40 años. Los medios alimentaron el frenesí de fertilidad, al cubrir cada caso de cada estrella de Hollywood embarazada, o potencialmente embarazada. Con cada reporte a detalle del glamoroso embarazo de una mamá-celebridad, desde el aumento excesivo de peso hasta la pérdida de peso dramática después del parto, las mujeres ven una representación distorsionada del embarazo. Pero quizá nada hace más mayor daño a las mujeres que la cobertura mediática de las celebridades mayores de 35 años que parecen embarazarse fácilmente siempre que quieren, escribe Tanya Selvaratnam en su nuevo libro La gran mentira: maternidad, feminismo y la realidad del reloj biológico. Todos hemos visto las imágenes de las revistas. Halle Berry tuvo un bebé a los 47 años, también Kelly Preston. Uma Thurman tuvo su tercer hijo a los 42 años. Julianne Moore, Tina Fey y Salma Hayek tuvieron hijas a los 41 años. Jane Seymour tuvo gemelos a los 45 años y Mariah Carey dio a luz a los suyos a los 42 años. Estas mujeres no solo se ven como si no envejecieran, sino que desafían a la biología. “Una de las razones por las que escribí el libro fue porque estaba frustrada por los mensajes contradictorios y la información”, dijo Selvaratnam. “Vemos a celebridades que tienen hijos aparentemente sin ningún problema y no tenemos idea de lo que pasaron. Vemos el resultado final, pero no la lucha (por embarazarse)”. En el libro, Selvaratnam comparte su propio viaje con tres abortos involuntarios, múltiples tratamientos de fecundación in vitro, cáncer y el daño final en su matrimonio. Explora el impacto de la maternidad tardía y la mala información que las mujeres reciben, no solo de imágenes aspiracionales de celebridades, sino también de sus propios médicos. Selvaratnam escribe que después de su primer aborto involuntario, a los 37 años, su ginecoobstetra le dijo que todavía “tenía tiempo” para embarazarse. Así que en lugar de acudir a un centro de fertilidad, esperó, y ese fue un grave error. 

La “Gran mentira”, escribe, es que las mujeres pueden hacer lo que quieran con su tiempo. Pueden retrasar la maternidad hasta que estén listas financiera y emocionalmente, seguras en sus carreras y encuentren a esa pareja perfecta, y si tienen problemas para embarazarse, la medicina moderna milagrosamente les dará un hijo. Los 40 pueden ser los nuevos 30, pero los ovarios no recibieron el mismo 'rediseño de imagen'. Incluso con todos los avances en la tecnología reproductiva, los óvulos tienen una vida útil limitada y las probabilidades de tener un hijo después de los 40 años son sorprendentemente escasas. Una mujer en sus veintitantos años tiene entre 20 y 25% de probabilidades de concebir naturalmente por cada ciclo menstrual. A principios de la década de los 30 años, la probabilidad de embarazo es de 15% por ciclo, según el Centro del Sur de California para Medicina Reproductiva en Estados Unidos. Después de los 35 años, las probabilidades de embarazo sin intervención médica son del 10%. Después de los 40, esa cifra cae al 5%, y las mujeres mayores de 45 años tienen un 1% de probabilidad de concepción. Entre las mujeres de entre 40 y 44 años, la cantidad de mujeres que no tienen hijos por elección es igual a la de aquellas a quienes les gustaría tener hijos, pero no pueden tenerlos, según un análisis de datos de la Encuesta Nacional de Crecimiento Familiar de Estados Unidos, citado en un estudio del Centro de Investigación Pew realizado en 2008. 

Quizá uno de los mayores mitos hoy en día es la capacidad de la ciencia de hacer bebés para las mujeres a casi cualquier edad. Selvaratnam dice que vemos las historias de éxito, pero raramente escuchamos sobre las altas cifras de los intentos fallidos. En un reporte de 2009 sobre las tecnologías de reproducción asistida (ART, por sus siglas en inglés), de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, se encontró que el factor más importante que afecta las probabilidades de un embarazo exitoso a través de las ART es la edad de la mujer. Selvaratnam reporta que a los 40 años, la probabilidad es de 18,7%; a los 42 de 10% y a los 44 de 2,9%. “Somos la generación conejillo de indias para probar los límites de nuestra fertilidad, o nuestras probabilidades de tener un hijo. El impacto, la falta de preparación y la presión que las mujeres sentimos en general con respecto a nosotras mismas como seres reproductivos, se añaden a la vergüenza que las mujeres sienten cuando no pueden embarazarse”, dijo Selvaratnam. También afirma que el feminismo pudo llevar a conclusiones erróneas a las mujeres de la Generación X, al evitar el tema de la maternidad y la biología. La tendencia de retrasar a la maternidad tenía el objetivo de empoderar a las mujeres, pero irónicamente pudo ser contraproducente, al dejar a las mujeres infértiles y desesperadas por tener un bebé. 

Selvaratnam cree que necesitamos reconciliar a la maternidad con la idea de ser una mujer educada, independiente y exitosa. Selvaratnam sugiere que la información sobre la fertilidad y las realidades de retrasar la maternidad sea promocionada como los anticonceptivos. Sugiere que a cada mujer joven debe mostrársele una tabla del tiempo de su fertilidad, para que entienda cuándo sus óvulos están mejor y cuándo la cifra comenzará a reducirse. Cree que con esa información, las mujeres pueden tomar decisiones más estratégicas sobre intentar embarazarse, o al menos no estarán cegadas si tienen dificultades porque esperaron. Selvaratnam reporta que la cantidad de óvulos en el primer ciclo menstrual de una niña es de entre 300.000 a 400.000. Para los 30 años, bajan a entre 39.000 y 52.000, que es aproximadamente el 12% de los óvulos que tenían la pubertad. Para los 40 años, solo tienen el 3% de las provisiones iniciales de óvulos; aproximadamente entre 9.000 y 12.000 óvulos, y muchos de estos óvulos no serán viables. Irónicamente, en esta época de compartir en exceso en redes sociales, la infertilidad todavía permanece envuelta en silencio. Selvaratnam quiere quitarle el estigma a los abortos y a la infertilidad y conectar a las personas para que hablen. “Cuando las mujeres tenemos abortos o infertilidad nos sentimos fracasados. Quiero que las personas se percaten de cuán comunes son estos problemas. Cuando ves las estadísticas, queda claro que no estás sola”, dijo Selvaratnam. “Ves a las celebridades y piensas: ‘¿Cuál es mi problema?’, cuando parece funcionar para todas estas personas. Pero la verdad es que, para la mayoría de las personas, no funciona”. Selvaratnam también espera que su libro cambie las políticas públicas. 

Aboga por mejores seguros de atención médica que cubran tratamientos de infertilidad, así como una mejor educación pública para las mujeres. Cambiar el paradigma para las mujeres en el trabajo, aumentar la flexibilidad trabajo-vida y crear un cuidado infantil más asequible, cree, también están íntimamente vinculados con apoyar a las mujeres para que puedan volverse madres. Tomarte un descanso de tu carrera, o regresar fácilmente a trabajar, son cuestiones fundamentales para facilitar el camino para que las mujeres tengan un bebé a finales de sus veintitantos o principios de sus treinta y tantos (el momento óptimo para la fertilidad), pero a menudo un momento terrible para interrumpir sus carreras. “Necesitamos encontrar formas de ayudar, grandes y pequeñas. En lugar de juzgarnos, debemos apoyarnos. Quiero que las personas vean mi historia y vean cómo pueden prevenir que les pase a ellos”.

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