TÚ, LA DE LOS OJOS TRISTES

Mientras leía You with the Sad Eyes (Tú, la de los ojos tristes), las nuevas memorias de la actriz Christina Applegate, no dejaba de pensar sobre lo que nos dicen las fotografías viejas. En la vida de Applegate y en su carrera, hay repetidos abismos entre los pensamientos y los hechos, y las cámaras que los captan.

Escribe sobre una foto temprana que tiene de ella, su madre y su padrastro, y cómo todos sonríen a pesar de la adicción a las drogas de su madre y los malos tratos que les infligía su padrastro. Escribe sobre la comedia de situación Casados con hijos, que la convirtió en una estrella y la encasilló en el prototipo de rubia tonta que definía el sex appeal estadounidense a finales de los 80. 

Esos recuerdos están salpicados de viejas anotaciones en su diario que expresan su vergüenza por protagonizar la serie; ella insiste en que en realidad es poeta y una chica rockera, y está desesperada por participar en películas serias. Escribe sobre ser conocida como delgada, bella y deseable, mientras desprecia su cuerpo y hace todo lo posible por reducirlo. Las fotos mentían, entonces. Contaban historias que hacían que los demás se sintieran mejor.

Lo más impactante de You with the Sad Eyes es que no es un libro sobre epifanías tardías. Applegate no comenta sobre lo tonta que solía ser, ni echa la vista atrás para lamentar cómo se sentía consigo misma y con su carrera. Sus problemas de imagen corporal no desaparecieron. Tampoco su inquietud profesional. No habla de “claridad” ni de “gratitud” ni utiliza ninguna de las palabras de moda pseudoespirituales que suelen salir de la boca de los veteranos de la fama. En cambio, está furiosa, irritada; está enfadada por cómo le ha ido la vida. Escribe: “Christina Applegate es un personaje. Una persona que estaba en deuda con la gente y con las productoras y con todo y todos en [Los Ángeles]. Y ella era alguien que yo nunca fui”.

La carrera como actriz de Applegate tuvo un final prematuro en 2021, cuando le diagnosticaron esclerosis múltiple, una enfermedad que ataca el sistema nervioso de una persona, ralentiza sus funciones y puede manifestarse de formas muy diversas. Para Applegate, la afección la ha dejado en un estado constante de dolor y agotamiento, y le ha dificultado el movimiento. “La mayoría de los días, simplemente cruzar una habitación se siente como escalar una montaña”, explica. El cruel sinsentido de su condición resuena en todo el libro. “Esta enfermedad me ha robado lo que soy, y las cosas que amaba”, escribe. 

Lamenta la pérdida de su capacidad para correr, jugar al tenis y tocar la guitarra. Llora a la madre que ya no puede ser para su hija adolescente. Escribe que ahora usa pañales para adultos, ya que su esclerosis múltiple le provoca incontinencia. “Si de verdad quieren saber cómo estoy, se los diré: hoy he tenido que sacarme la m****a de mi propio c*lo por culpa de mi enfermedad”. Applegate es una escritora divertida, con el ritmo de un cómico de insultos, aunque no ataca a otros tanto como a sí misma.

Hollywood rara vez parecía aprovechar bien esa cualidad. Es mucho más divertida en televisión como Amy, la malvada hermana de Rachel en Friends, o como una viuda cáustica y amargada en Dead to Me, de Netflix, que como la estirada pareja del Ron Burgundy de Will Ferrell en las películas de El reportero: la leyenda de Ron Burgundy. Escribe que no quiso protagonizar No le digas a mamá que la niñera está muerta, la película para adolescentes que protagonizó en el apogeo de su fama en Casados con hijos, porque le parecía cursi. Le encantaba Samantha Who?, la serie cómica de corta duración en la que interpretaba a una despiadada chica mala con amnesia. No menciona para nada Jesse o Noches sin descanso, las otras comedias de corta duración en las que interpretaba a mujeres anodinas. En cierto modo entiendo su desinterés: Applegate es genial con la rabia y una especie de desesperación maníaca. No es realmente alegre, ni heroica. Al fin y al cabo, hay muchos menos papeles así.

Su carrera, insinúa, es una de sus mayores decepciones. Observa que siempre ha sufrido alguna retribución cósmica por encontrar un inusual papel que adora: “Pienso en los momentos de mi vida en que las cosas maravillosas han ido seguidas de las espantosas”, escribe, y explica: “Por fin llegué a Broadway [en el musical Sweet Charity], solo para sufrir una terrible lesión; conseguí el papel de mi vida en Dead to Me, solo para descubrir que tenía esclerosis múltiple a mitad de camino”. Sus recuerdos de Casados con hijos se ven empañados por su trastorno alimentario y una larga relación simultánea con un hombre maltratador. 

Después de Samantha Who?, se le diagnosticó un cáncer de mama y vivió la muerte por sobredosis de un exnovio. El reportero: la leyenda de Ron Burgundy es una sensación, un clásico moderno, pero cinco años después, sigue audicionando para interpretar a la esposa de Vince Vaughn en una película. En la sala de audiciones, Vaughn le explica con condescendencia qué es la improvisación (y no consigue el papel).

No pretendo que las memorias de Applegate suenen sombrías. Hay anécdotas fantásticamente divertidas sobre cómo dejó plantado a un Brad Pitt prefamoso en una entrega de premios, o la vez que se aprendió la letra completa de una lasciva canción folclórica con Cameron Diaz. También hay un precioso relato sobre el encuentro de Applegate con su esposo, el músico Martyn LeNoble, y la crianza de su hija. Lo que pretendo es que las memorias parezcan reales, que reconozcan que la vida puede ser a menudo insondablemente cruel, y que habría que ser o increíblemente afortunado o increíblemente iluso para acabar llamando bendición a las propias dificultades.

En un momento dado, Applegate recuerda haber aparecido en el programa de entrevistas de Oprah Winfrey tras su operación de cáncer en 2008. Durante la conversación, citó a la serena cantante de rock Melissa Etheridge, y sugirió que su cáncer era en realidad espiritualmente bueno para ella: una oportunidad para cambiar su forma de vivir, de comer, de afrontar el miedo y el estrés. Ahora, Applegate se sincera: “Esto es lo que siento ahora sobre esa entrevista: fue un montón de sandeces”.

HETTY GREEN



 

LA VIDA DESPUÉS DE LA OSCURIDAD

Michelle Knight, ahora conocida como Lily Rose Lee, captó la atención del mundo en mayo de 2013, cuando ella y otras dos víctimas de secuestro fueron encontradas y liberadas tras haber estado retenidas durante más de una década por el notorio secuestrador de Cleveland, Ariel Castro. Pero muchas personas aún se preguntan: 

¿Qué sucedió después de su escape? 

¿Cómo se reinserta uno en la sociedad después de años de abuso y aislamiento? 

¿Cómo se supera el trauma y se vive una vida feliz y plena? 

¿Cómo se aprende a confiar de nuevo? 

En Vida después de la oscuridad,…

Lily Rose Lee, antes conocida como Michelle Knight, se dedica a apoyar y atender las necesidades de mujeres y niñas que han sufrido abusos físicos y emocionales a través de la violencia doméstica, la trata de personas y el abuso infantil.

En mayo de 2013, tres mujeres fueron rescatadas en Cleveland, Ohio, luego de que un sujeto las mantuvo secuestradas y recluidas en una casa por cerca de una década.

Las tres jóvenes, Michelle Knight, Amanda Berry y Gina DeJesus, tenían 21, 17 y 14 años cuando fueron plagiadas y Berry incluso tuvo una hija en cautiverio. El padre era su secuestrador, Ariel Castro, quien cometió durante años constantes abusos contra ellas. La propia Knight sufrió cinco abortos de cinco embarazos provocados pro Castro mientras estaba prisionera.

Berry logró escapar de la casa en 2013 y eso propició que todo fuera descubierto, que Knight y DeJesus fueran liberadas y que Castro fuera procesado y sentenciado a cadena perpetua sin posibilidad de libertad bajo palabra. Al poco de condenado Castro se suicidó en la cárcel y las tres mujeres que fueron sus víctimas comenzaron a rehacer sus vidas, un proceso difícil tras las traumáticas circunstancias que vivieron.

En 2014, cerca de un año después de su rescate, Knight contó su historia en el libro Finding Me: A Decade of Darkness, a Life Reclaimed: A Memoir of the Cleveland Kidnappings (Encontrándome: Una década de oscuridad, una vida recuperada: memorias de los secuestros de Cleveland) y el próximo 1ro de mayo lanzará su segunda memoria, titulada Life After Darkness: Finding Healing and Happiness After the Cleveland Kidnappings (Vida tras la oscuridad: En busca de sanación y felicidad tras los secuestros de Cleveland).

En ese segundo libro, como relata la revista People, Knight narra lo que ha vivido tras su liberación y las severas dificultades y singulares logros que ha tenido en ese proceso.

Al parecer, ha tenido que encarar adicciones y optado por mantener distancia con Barry y DeJesus.

Como también reveló People hace algunos años, Knight optó por cambiarse su nombre a Lily Rose Lee –en relación a sus flores favoritas– y comentó que aunque se ha distanciado de quienes fueron sus compañeras de cautiverio por años, no hay reproche o mala actitud hacia ellas. "Yo las amo y ellas me aman. Espero que nosotras podamos estar juntas otra vez", comentó. Con todo, ella misma ha reconocido que su relación con Barry nunca fue buena, aunque la aspiración de reencontrarse persiste.

El horror que Knight y sus dos compañeras tuvieron que enfrentar, con todo, les ha dejado heridas profundas que quizá nunca sanen del todo. Pero Knight ha seguido adelante, se ha reincorporado a la sociedad de la que fue arrebatada por 11 años y pese al dolor sufrido ha mostrado fuerza y esperanza.

Sus tatuajes, que según medios de prensa evocan a los bebés que perdió en abortos durante su cautiverio, son un recuerdo permanente de ese terrible periodo pero también la huella de un afán de trascendencia.

Y tiene la vida por delante.

PETRA TERUEL DE VELASCO


 👑🛡️ ¿Sabías que una de las más grandes heroínas de la Independencia era una aristócrata poblana casada con un realista? Conoce al "Ángel Protector de los Insurgentes". 👇

María Petra Teruel de Velasco no empuñó un fusil en el campo de batalla, pero su valentía salvó innumerables vidas. Perteneciente a la más alta alcurnia del virreinato y esposa de un regidor leal a la Corona, llevaba una doble vida heroica:

🗝️ Estratega del rescate: Utilizó su inmensa influencia social para evitar fusilamientos y orquestar audaces fugas de insurgentes prisioneros.

💎 Financiamiento rebelde: Desprendiéndose de sus joyas personales y su fortuna, compró alimentos, medicinas y ropa para los independentistas encarcelados.

📜 Red de inteligencia: Fue confidente íntima de Leona Vicario y operó como una espía silenciosa desde los salones más exclusivos del poder virreinal.

Por su compasión infinita y su astucia, los insurgentes la bautizaron como su "Hada Protectora".

🗣️ El nacimiento de nuestra nación no se forjó solo con pólvora, sino con la inteligencia y el sacrificio de mujeres extraordinarias. 🇲🇽✨

VIRGINIA GIUFFRE, LA MASAJISTA DE EPSTEIN QUE DESENMASCARÓ A LOS RICOS

Virginia Giuffre (1983–2025) fue una activista y la principal denunciante que expuso la red de tráfico sexual de Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell. Captada en su adolescencia mientras trabajaba en Mar-a-Lago, destapó los abusos de las altas esferas y demandó al príncipe Andrés de Inglaterra, logrando un acuerdo extrajudicial histórico en 2022.

La infancia idílica de Virginia (Roberts) Giuffre llegó a un abrupto final a causa del abuso sexual que sufrió a los 7 años. Tras ser enviada por su madre a un internado para jóvenes con problemas, huyó y terminó viviendo en la calle. 

El FBI la rescató a los 14 años de un pedófilo violento y su vida pareció volver a la normalidad con un trabajo como asistente de spa en el exclusivo Mar-a-Lago de Donald Trump en Florida. Fue allí donde la elegante y cosmopolita Ghislaine Maxwell se puso en contacto con ella y le dijo que su socio millonario, Jeffrey Epstein, quería patrocinarla para que se convirtiera en masajista profesional. 

Este es el primer libro que narra la extraordinaria historia de Virginia, una joven abusada, sin recursos y que abandonó la escuela secundaria, y cómo logró burlar a sus adinerados depredadores sexuales menores de edad y poner fin a sus crímenes.

Giuffre, quien murió en abril de 2025 a los 41 años, fue una de las principales denunciantes de Jeffrey Epstein y de su socia Ghislaine Maxwell. El primero se suicidó en la cárcel en 2019 y la segunda cumple una condena de 20 años en EE.UU. por su participación en el tráfico y los abusos sexuales de Epstein.

También denunció por abusos sexuales a Andrés Mountbatten-Windsor (antiguo príncipe), acusación que este siempre ha negado rotundamente.

El octubre de 2025, el miembro de la familia real británica perdió su título de príncipe tras surgir nuevas revelaciones de sus vínculos con Epstein.

Y este 19 de febrero, el expríncipe fue detenido por presunta mala conducta en el ejercicio de un cargo público.

Giuffre nació como Virginia Roberts en 1983 en el estado de California, en EE.UU. Su familia se trasladó más tarde a Florida.

A los 7 años, según relató, fue abusada sexualmente por un amigo de la familia, y su "infancia fue robada rápidamente".

"Ya estaba tan mentalmente dañada a tan corta edad que huí de eso", contó en el programa Panorama de la BBC en 2019.

Durante su infancia pasó por varios hogares de acogida. A los 14 años, ya vivía en la calle, donde aseguró que solo encontró "hambre, dolor y más abuso".

En el año 2000, mientras intentaba reconstruir su vida, conoció a la socialité británica Ghislaine Maxwell.

Giuffre trabajaba como asistente en los vestuarios del resort Mar-a-Lago en Palm Beach, propiedad del presidente Donald Trump, cuando Maxwell le ofreció entrevistarla para trabajar como masajista.

"Corrí hacia mi papá, que trabajaba en las canchas de tenis de Mar-a-Lago. Él sabía que estaba intentando arreglar mi vida, por eso me había conseguido ese trabajo. Le dije: 'No lo vas a creer, papá'", recordó.

Giuffre contó que cuando llegó a la casa de Epstein en Palm Beach, él la estaba esperando acostado y desnudo, y Maxwell le dio instrucciones sobre cómo masajearlo.

"Durante ese tiempo me hacían preguntas sobre quién era yo", recordó.

"Parecían buenas personas, así que confié en ellos, y les conté que había tenido una vida muy difícil hasta entonces: que había sido una niña fugitiva, abusada sexual y físicamente… Eso fue lo peor que pude haberles dicho, porque ahora sabían lo vulnerable que era", le contó a la BBC.

Lo que esperaba que fuera una entrevista de trabajo se convirtió en el comienzo de años de abuso por parte de Epstein, Maxwell y decenas de hombres con los que la obligaron a mantener relaciones sexuales, según su propio testimonio.

"Era como cuando vas a una cena y llevas una botella de Champagne. Yo era la botella de Champagne que Epstein compartía con sus amigos", contó en una entrevista con una cadena australiana.

Según Giuffre, Epstein la utilizó a ella y a decenas de niñas y jóvenes para obtener material comprometedor con el que poder "chantajear" a los hombres ricos y poderosos que formaban parte de su círculo social.

Ghislaine Maxwell fue hallada culpable en 2022 de reclutar y traficar jóvenes para que Epstein abusara de ellas y actualmente cumple una condena de 20 años.

Aunque el nombre de Giuffre se mencionó repetidamente durante el juicio contra Maxwell, ella no fue una de las cuatro mujeres que testificaron en el caso.

En 2015, Giuffre presentó una demanda por difamación contra Maxwell tras ser acusada de mentir. El caso se resolvió posteriormente con un acuerdo.

En sus memorias póstumas, Giuffre cuenta que, incluso décadas después, recordaba cuánto temor les tenía a ambos y afirma que Epstein la obligó a practicar con él y otros hombres sexo sadomasoquista que le causó "tanto dolor que recé para perder el conocimiento".

Giuffre también detalla las consecuencias físicas que dicho abuso tuvo en su cuerpo, con ojeras notables en su rostro y costillas visibles bajo la piel.

En lugar de ofrecerle atención médica, Epstein se sentía "repugnado" por su apariencia.

"'Ya no eres la misma chica que eras', le dijo Epstein con frialdad. 'Tienes que verte mejor'", escribe en el libro. También describe cómo Maxwell facilitó que le presentaran al príncipe Andrés en marzo de 2001.

Giuffre afirmó que pasó de ser abusada por Epstein a ser "pasada como una bandeja de frutas" entre sus poderosos amigos, mientras la llevaban en jets privados por todo el mundo.

Aseguró que en 2001, cuando tenía 17 años, Epstein la llevó a Londres y le presentó al príncipe Andrés. Una famosa fotografía que, asegura, fue tomada esa noche por Epstein, muestra al príncipe con el brazo alrededor de Giuffre, con Maxwell sonriendo al fondo. Giuffre afirmó que, tras acudir a un club nocturno, Maxwell le dijo que "tenía que hacer con Andrés lo que hacía con Jeffrey".

"Fue una época muy aterradora de mi vida… No estaba encadenada, pero estas personas poderosas eran mis cadenas", le dijo a la BBC.

En su demanda civil, Giuffre alegó que el príncipe abusó sexualmente de ella en tres ocasiones: en la casa de Maxwell en Londres esa noche, y más tarde en propiedades de Epstein en Manhattan y en Little St. James, en las Islas Vírgenes.

En sus memorias, Giuffre afirma que en esa tercera ocasión en la isla de Epstein tuvo que participar "una orgía" junto a "otras 8 jóvenes".

"Las demás chicas parecían ser menores de 18 años y no hablaban inglés. Epstein se reía de su dificultad para comunicarse, diciendo que eran las chicas con las que era más fácil llevarse bien".

El príncipe Andrés, quien llegó a un acuerdo económico con Giuffre en 2022 después de que esta presentara una demanda contra él en EE.UU. el año anterior, ha negado reiteradamente cualquier delito. En 2019, declaró a la BBC que no recordaba haber conocido a Giuffre en absoluto y que nunca tuvieron ningún tipo de contacto sexual.

Giuffre contó que para 2002, Epstein había perdido interés en ella porque ya era "demasiado mayor" para él.

Aseguró que lo convenció para que le pagara una formación para convertirse en masajista profesional, y que él y Maxwell la mandaron a un curso en Tailandia. A cambio, se esperaba que trajera a su regreso a EE.UU. a una chica tailandesa. Sin embargo, Giuffre conoció a un hombre durante el viaje, se enamoró, se casó con él diez días después y se mudaron a Australia para formar una familiaSegún su relato, Epstein y Maxwell se quedaron shock al oír la noticia de que no regresaba a EE.UU.En 2009 presentó una demanda civil contra Epstein por explotación sexual en la que aparecía bajo el seudónimo de Jane Doe 102. Giuffre llegó a un acuerdo con Epstein en ese caso antes de que fuera a juicio.

Giuffre estuvo casada con su esposo Robert durante más de dos décadas. Juntos, tuvieron tres hijos, con los que vivían en Australia.

Fundó una organización sin fines de lucro dedicada a "educar y abogar por las víctimas de trata".

A principios de abril de 2025, publicó en redes sociales una fotografía en la que se la veía con moratones y un mensaje en el que decía que le quedaban pocos días de vida tras el choque de un autobús escolar contra su coche.

El 25 de abril de ese año, su familia anunció que Virginia murió por suicidio a los 41 años en Australia Occidental. La policía local indicó que fue hallada sin vida en su vivienda de Neergabby y que no había indicios de circunstancias sospechosas.

En un comunicado, sus familiares la describieron como una "guerrera feroz en la lucha contra el abuso sexual", y señalaron que "el peso del abuso se volvió insoportable".

Añadieron que perdió la vida como consecuencia de una trayectoria marcada por el abuso sexual y la trata de personas. "A pesar de todas las adversidades que enfrentó en su vida, brilló con luz propia. La extrañaremos muchísimo", dijeron.

Tras el fallecimiento de Giuffre, sus hermanos denunciaron que ella había sufrido años de abusos físicos y psicológicos por parte de su marido, algo que este negó, pese a hacerse públicas imágenes en las que se la veía con el rostro y el cuerpo llenos de moratones.

Josh Schiffer, abogado que representa a otra de las víctimas de Epstein, afirmó que Giuffre fue fundamental para exponer al financista y su cómplice. "El caso no habría existido sin su aporte, su cooperación y su valentía al principio, que inspiraron a tantas otras personas a denunciar", declaró a una cadena estadounidense.

En 2022, después de que condenaran a Ghislaine Maxwell a 20 años de cárcel en EE.UU., Giuffre declaró al New York Magazine: "Definitivamente, esto no ha terminado". "Hay muchas más personas involucradas", aseguró.

Las nuevas revelaciones que están apareciendo del caso Epstein parecen darle la razón.

MARGARITA CHORNE Y SALAZAR




En enero de 1886, una joven de veintiún años se convirtió en la primera mujer de toda América Latina en obtener un título profesional. Y la respuesta de su país fue atacarla.


Margarita Chorné y Salazar se presentó ante un jurado en la Escuela de Medicina de la Ciudad de México, citó de memoria los últimos tratados de odontología en inglés, español y francés, y obtuvo su título de dentista. Fue el primer título profesional otorgado a una mujer en América Latina. Había roto una barrera que había mantenido a las mujeres completamente fuera de las profesiones. Y no fue fácil: la odontología ni siquiera se enseñaba todavía en las aulas, así que ella se formó sola, con libros en inglés y francés, mientras aprendía en el consultorio dental de su familia. Al jurado, por cierto, se le trató con más rigor del habitual, porque era mujer.


¿Y cómo respondió el país? Atacándola. Los periódicos dijeron que permitir que las mujeres se volvieran profesionistas era un atentado contra la familia; que su lugar estaba en el hogar, atendiendo al marido y a los hijos; que era un mal ejemplo para otras mujeres y que ponía en riesgo la estabilidad de los hogares mexicanos.


Y los elogios eran, si acaso, peores. Un diario alabó "la dulzura y la suavidad" de las manos de la nueva dentista, asegurando a los caballeros que ya podían ser atendidos por dedos femeninos delicados en lugar de por los de un hombre. La primera profesionista de América Latina, y la prensa solo alcanzaba a ver sus manos suaves.


Ejerció durante cuarenta años, defendió la educación para todas las mujeres y abrió una puerta. Un año después, México tuvo a su primera doctora, y muchas más siguieron. Demostró que las mujeres tenían otras opciones además del hogar. Y pagó la demostración con el desprecio público.


¿Cuántas mujeres tuvieron que soportar el desdén de todo un país, solo por atreverse a ser algo más que lo que se esperaba de ellas?

UNA VIDA. EDNITA NAZARIO

“Ednita siempre ha sido la “gran dama” que nos señaló el camino, con un espíritu de innovación, tenacidad y entendiendo lo que es la música actual”.

—Ricky Martin

Pocos cantantes han sido capaces de generar el interés internacional y multigeneracional del que ha disfrutado la artista Ednita Nazario. Una de las estrellas del pop latino más admiradas y con más grabaciones que han resultado en hits, es reconocida por su riqueza vocal y su magnética presencia en los escenarios.

En estas páginas Ednita, la diva más amada de Puerto Rico, por primera vez abre su corazón narrando su vida entera, con detalles nunca antes revelados al público. Desde sus humildes comienzos en Ponce, pasando por la pérdida de su gran amor, la bancarrota emocional y financiera y finalmente el regreso al estrellato. Ednita nos abre su corazón y su historia con absoluta sinceridad y transparencia, desde los momentos más felices de su vida hasta los más desgarradores. Una historia de inspiración, amor, familia: esta es Ednita Nazario con toda la pasión y el talento que la han convertido en una de las estrellas más celebradas de nuestra era.

En 1973 debutó en el mercado discográfico con la producción: Al fin... Ednita.

Irrumpió con fuerza en Puerto Rico con la balada romántica Te quiero y no me importa.

En 1976 regresó a los estudios de grabación. Sorprendentemente, sin disco ni promoción pero con toda la experiencia acumulada a través de sus actuaciones en centros nocturnos y hoteles, la familia del príncipe Rainiero de Mónaco la contrató para presentarse en un lujoso centro nocturno de ese principado europeo, siendo la primera cantante puertorriqueña en actuar en los escenarios de Mónaco y se estableció como la primera intérprete latina en actuar en el Persina Room del Hotel Plaza.

Simultáneamente, su programa semanal a través de Telemundo figuraba entre los primeros en audiencia.

Con el lanzamiento del tema Me Está Gustando, comenzó su ofensiva radial la cual le produjo aciertos en temas como Vete, vete, Abrázame, Lo siento ahora (Sir Duke) y su versión disco del clásico Blanca Navidad.

En 1978 contrajo matrimonio con el cantautor argentino Laureano Brizuela, quien le produce Mujer sola, con tres éxitos: Encuentro, Mío y Estoy bien junto a ti.

A finales de la década de los 1970, lanzó un álbum que inicia su entrada al pop-rock: Retrato de mujer, con los éxitos En mi mente... En mi cuerpo, Mañana y No Me Dejes, No (Give a little bit). Un año más tarde, una nueva edición de esta grabación apareció incluyendo el tema que interpretó en el Festival de la OTI, Cadenas de fuego, tema que —aunque no ganó— llegó al mercado en dos versiones, una castellana y otra inglesa.

En la siguiente edición del Festival de la OTI, en Caracas, Venezuela, el tema Contigo mujer, compuesto junto a Laureano Brizuela e interpretado por Rafael José, obtiene el primer lugar.

En la década de los 80's, Nazario se unió al sello Padosa, que representaba al entonces quinteto internacional Menudo. Con distribución en el exterior, lanza la balada romántica A que no le cuentas, tema principal de la telenovela venezolana de la hoy extinta cadena RCTV Jugando a vivir (1982). Continuó con nuevos éxitos: La prohibida, Así eres tú y Ese muchacho; pero fue el tema principal de una telenovela puertorriqueña de la cadena Telemundo Puerto Rico Coralito (1983-1984), la que le dio uno de los éxitos más resonantes de su carrera. Con la grabación de Mi pequeño amor, trascendió hacia varios países hispanos. Grabó la canción De todos modos con el australiano Russell Hitchcock (cantante principal de la banda inglesa-australiana Air Supply).

En 1986 Tú sin mí la confirma, así como otros éxitos de esa década: Alma de gitana, El dolor de tu presencia, Fuerza de gravedad, Qué me ame más, Aprenderé y Mi corazón Tiene mente propia. En la década de los 90's, se convirtió en la baladista puertorriqueña de mayor impacto. Ganadora de múltiples discos de oro y platino, siempre tuvo presencia en la radio: Lo que son las cosas, Espíritú libre, Un corazón hecho pedazos, Te sigo esperando, Tanto nos amamos, Mírame, Tres deseos, Lloviendo flores y Eres libre, entre otros.

Su nombre ha estado asociado a importantes productores contando entre ellos a: K.C. Porter, Joe Lamont (del grupo australiano Air Supply), y en fecha reciente, Robi Draco Rosa. Su talento también se ha plasmado en Broadway, en 1999, en la obra musical de Paul Simon (1941–), The Capeman. 

Seguidores

PAGINAS AMIGAS

http://www.madamealbert.com.mx/woman-c2lh http://elespaciodemartha.blogspot.mx/ http://xochitlndc.blogspot.mx/ http://cronicadeunaamantedeloslibros.blogspot.mx/ http://creadasaimagendedios.blogspot.mx/